Las investigaciones preliminares de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre la muerte del recluso Virgilio Burgos Prado, quien habría participado en el secuestro de Eduardo Baldera Gómez, determinaron que no falleció de muerte natural, sino por las torturas a que fue sometido por la Policía.
La información fue ofrecida por el presidente del CNDH, Manuel María Mercedes, quien aclaró que el informe de la pesquisa será divulgado próximamente.
Se quejó de la negligencia de la Dirección General de Prisiones, porque no le brindó la debida atención médica.
Dijo que exigirá a la Policía que identifique a los torturadores del reo.
UBALDO GUZMAN MOLINA u.guzman@hoy.com
Hoy Digital
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