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miércoles, 30 de noviembre de 2016

Tres manifestaciones cimeras en la historia de la humanidad

                             Buenaventura Báez.

El general Antonio López de Santa Anna en Puerto de Plata
“Lejos de nosotros, Majestad, la funesta manía de pensar”, le dijeron al Rey absolutista  Fernando VII de España las autoridades de la Universidad de Cervera en el primer tercio del siglo XIX.

Comentarios en Puerto de Plata:

Es indudable que la visita, en las postrimerías de mil ochocientos sesenta y ocho (1868), y la estancia, desde entonces hasta comienzos de febrero de mil ochocientos setenta (1870), del general Antonio López de Santa Anna en Puerto de Plata recordó  el espectáculo de los funerales del entierro del caballo del general Miguel Lovera al saberse entre los puertoplateños sobre el doble entierro multitudinario de una pierna (la derecha) de López de Santa Anna en México; y que, en consecuencia, en el sector ilustrado y en el sector medianamente ilustrado de Puerto de Plata, también arrastró el recuerdo de Calígula y de Incitatus.

Se desconoce la profundidad y los detalles a que pudieron haber llegado los puertoplateños al tratar y especular sobre los temas que implicaban el conocimiento de la presencia de López de Santa Anna y aquellos episodios históricos que giraron alrededor de su pierna amputada, pero la esencia de dichos episodios históricos mexicanos fue conocida por buena parte de los habitantes de Puerto de Plata.

Desde entonces la comidilla que quedó sobre el tapete entre las personas de cierta cultura de la población era la comparación entre el entierro multitudinario de la pierna del general Antonio López de Santa Anna en México y el entierro igualmente multitudinario del caballo del general Miguel Lovera, lo mismo que la comparación de dichos dos actos con los actos de Calígula con su caballo Incitatus.

El espectáculo del desfile y de la ceremonia del entierro del caballo de Lovera apenas había ocurrido unos  dos (2) año atrás, es decir, unos dos años antes (1866) de llegar el general Antonio López de Santa Anna a Puerto de Plata (1868): dicho evento en torno al caballo del general Miguel Lovera estaba muy vivo en el recuerdo de la población puertoplateña.

Con toda probabilidad comentarios como los siguientes estuvieron sobre el tapete:

-``Aquí estuvo Lovera y ahora está éste, sabrá Dios todo el pedigrí de éste.``

- ``Si a la pierna de éste le hicieron un funeral de Estado, ¿qué no habrá pretendido o pretende él para cuando él se muera completo?``.

-``Éste, al menos, patrocinó el funeral de algo humano, a diferencia de aquél que propició el funeral de una bestia. Pero, de todas maneras, es algo extraño patrocinar el funeral de una parte de un humano que sigue viviendo.``

Las referidas comparaciones todavía al día de hoy, a esta altura del tiempo, me generan asombro como estoy seguro de que les genera asombro a todos aquéllos que se enteran de los hechos generadores de dichas comparaciones, y en el siglo XIX con la presencia de López de Santa Anna las especulaciones en la tierra tropical de Puerto de Plata  tienen que haberse disparado mucho… Y estoy seguro de que igualmente en la actualidad, lo mismo que en el futuro, ese asombro se lo habrá de provocar a muchos en todas estas tierras tropicales del continente americano…

Los hechos en México sobre la pierna del general Antonio López de Santa Anna:

En mil ochocientos cuarenta y dos (1842) es desenterrada en el cementerio de Veracruz la pierna del General López de Santa Anna, por orden de éste, y trasladada a Ciudad México para hacer otro acto espectacular de entierro de dicha pierna todavía más multitudinario y todavía más pomposo que el de Veracruz. El general López de Santa Anna insertó la nueva actividad a ser realizada con su pierna derecha dentro de una serie de actividades que tenían que ver con efemérides patrias mexicanas. La re-inhumación de su pierna estaría dentro de dichas actividades.

Es decir, no es del seno de una población lambiscona y exaltada por el sacrificio de la pierna del general López de Santa Anna peleando contra los franceses  (= la pierna de un combatiente lisiado por dicha pérdida, de un héroe de guerra) que surge la idea de realizarle un entierro multitudinario a dicha pierna: el entierro de la pierna del general López de Santa Anna es ideado y organizado por él mismo: tanto el entierro de Veracruz como el entierro posterior de dicha pierna en el cementerio de Santa Paula en la capital mexicana.

Del mismo modo que Calígula personalmente dispuso, cuanto dispuso en Roma para imponer las actividades de su caballo Incitatus y del mismo modo que el general Manuel Lovera personalmente dispuso, cuanto dispuso en Puerto de Plata para realizar las honras fúnebres de su caballo.

En su obra ``Apuntes para la historia del gobierno del general Antonio López de Santa Anna`` el historiador mexicano Carlos María de Bustamante narra el episodio del entierro multitudinario de la pierna del general Antonio López de Santa Anna en la capital mexicana:

``Don Antonio Esnaurrizar, Jefe de la Comisaría de México, mandó a erigir una columna en el cementerio de Santa Paula, para depositar la pierna de Santa Anna. Erigió dicha columna sobre una alta gradería. Sobre un chapitel dorado se colocó una urna o sarcófago, y sobre éste un pequeño cañón de artillería descansando sobre él la águila mexicana. En la base de la columna aparecen cuatro lápidas para otras tantas inscripciones: rodea la columna un enrejado, y en los estremos (sic) o esquinas se ven colocadas insignias consulares que precedían en Roma a estos magistrados, es decir, las faces y hachas que simbolizaban su poder... La mañana del 27 de septiembre se hizo un brillante entierro... del miembro de un hombre vivo aún, al que concurrió por la novedad y rareza de la función, la gente más ilustre de México, y un inmenso pueblo, atraído por la novedad de este singular espectáculo. Marchó una gran parte de la procesión bajo la vela del Corpus, que no alcanzó hasta el puente del campo santo, y el sol fatigó infinito a la concurrencia que ya se daba al diablo con el calor insufrible. La guarnición formó valla: los sargentos cargaron la urna colocada en unas andadas, y detrás de ella marchó mucha infantería. La urna fue colocada por mano del ministro de Guerra acompañado del de Hacienda. Ínterin se practicaba esta operación bastante arriesgada por los andamios, y espuesta (sic) no sólo a que se quebrase los pies, sino a que se matasen los ministros, el Lic. Sierra y Rosso, apoderado y favorecido de Santa Anna, pronunció cerca de la columna y en la galería inmediata que forma los sepulcros, una oración en honor a su héroe y remembrando sus hazañas...Concluido el acto, Esnaurrizar tomó la llave de la urna y la entregó a Santa Anna haciéndole una arenga, a la que respondió éste lacónica y tibiamente. Por la tarde fue en un magnífico coche acompañado de gran comitiva de tropas y oficiales para ver el monumento, a donde ha de ir el resto del cuerpo el día de la resurrección universal a recoger su pie para presentarse íntegro en el tribunal de Dios.`` (Edición del Instituto Cultural Helénico-FCE, de México, 1986, página No. 84)

Como en el multitudinario entierro del caballo del general Manuel Lovera realizado unos veinticuatro (24) años después en Puerto de Plata (1866), en el entierro de la pierna del General Antonio López de Santa Anna también estuvieron presentes las personalidades de la ciudad donde se realizó el entierro con una procesión religiosa y con desfile militar bajo música, concurriendo a la misma generales y obispos mexicanos, lo mismo que embajadores.

Preguntas en torno a Calígula, López de Santa Anna y Manuel Lovera:

Las comparaciones, las preguntas y las teorías sobre aquellas tres ``coincidencias`` históricas de Calígula, del general Antonio López de Santa Anna y del seibano general Miguel Lovera es más que probable que surgieran a borbotones en el seno de la porción ilustrada y de la medianamente ilustrada de la población puertoplateña; y, en efecto, uno mismo se pregunta:

¿Qué tenemos en común los romanos, los mexicanos y los dominicanos que coincidimos en semejantes o análogas estupideces?

¿Qué llevó a que se diera el espectáculo del entierro de la pierna del general Antonio López de Santa Anna?

La pregunta en cuestión y la consiguiente respuesta lleva, como es natural, a las siguientes preguntas:

¿Qué llevó a que se diera el espectáculo del entierro del caballo de Lovera en Puerto de Plata?

¿Qué llevó a que se dieran los espectáculos de Calígula con su caballo Incitatus en Roma?

Las preguntas, al tratar los tres casos, necesariamente brotan paralelas una debajo de la otra:

¿Dónde tenían sus cabezas los mexicanos al participar en la celebración de un funeral multitudinario para enterrar la pierna del general Antonio López de Santa Anna?

¿Dónde tenían sus cabezas los puertoplateños al participar en la celebración de un funeral multitudinario para enterrar el caballo del general Miguel Lovera?

¿Dónde tenían sus cabezas los romanos al participar en los actos en que Calígula ponía a Incitatus a la par y hasta por encima de sus conciudadanos?

¿Qué les pasaba por las cabezas a los mexicanos al participar en la celebración de un funeral multitudinario para enterrar la pierna del general Antonio López de Santa Anna?

¿Qué les pasaba por las cabezas a los puertoplateños al participar en la celebración de un funeral multitudinario para enterrar el caballo del General Miguel Lovera?

¿Qué les pasaba por las cabezas a los romanos al participar en los actos en que Calígula ponía a Incitatus a la par y hasta por encima de sus conciudadanos?

Teorías explicativas:

Desde hace bastante tiempo, exactamente desde la Edad Antigua y todavía hasta la Edad Contemporánea, han existido y existen diferentes autores de diferentes épocas que se enfocaban y se enfocan sobre la incidencia en los actos humanos del factor geográfico, del factor sanguíneo, del factor bebida alcohólica y del factor de la alimentación; en el siglo XIX ellos eran factores tomados en cuenta para analizar los actos humanos; por ello me permito referirlos aquí con la certidumbre plena de que salieron a relucir en Puerto de Plata para sus pobladores de entonces tratar de explicarse, de encontrarles lógica alguna a los tres actos aludidos.

Factor geográfico:

Es probable que ayer como hoy de algunos puertoplateños surgiera como pretensión explicativa la Termología, para el caso de Calígula, de las tierras del Mar Mediterráneo (que baña a la península itálica), que es la parte que llega a ser más calurosa de Europa. Lo mismo que la Termología también de dos ambientes tropicales que vieron dichos otros dos respectivos casos.

Sangre:

También es probable que saliera, ayer como hoy, a relucir que los tres pueblos aludidos tienen sangre latina.

Bebida y alimentación:

Como con las personas, a las sociedades también las definen más sus vicios que sus virtudes. Por ello es igualmente probable que también ayer como hoy saliera a relucir el carácter asiduo de ingerir bebidas alcohólicas de los tres pueblos.

¿Se distribuyó vino entre los romanos en ocasión de Calígula hacer sus actos con Incitatus? ¿Atemperó (cual especie de anestésico) el vino entre los romanos la aceptación de los espectáculos de Calígula y su caballo Incitatus? ¿O, por el contrario, los romanos quisieron permanecer lúcidos para presenciar todo cuanto presenciaron y no cometer una imprudencia? ¿El vino influiría en el desvarío romano y/o en ``los desvaríos romanos``  independientemente del poder absoluto imperial?

¿Se distribuyó tequila entre los mexicanos al enterrarse la pierna derecha de López de Santa Anna?   ¿Atemperó, igualmente, la tequila entre los mexicanos la aceptación del espectáculo de la celebración de un funeral multitudinario a la pierna del general Antonio López de Santa Anna? ¿O, por el contrario, los mexicanos quisieron permanecer lúcidos para presenciar todo cuanto presenciaron?

¿Se distribuyó ron entre los puertoplateños al ser realizado el funeral del caballo de Lovera? ¿Atemperó, también igualmente, el ron entre los puertoplateños la aceptación del espectáculo de la celebración de un funeral multitudinario al caballo del general Miguel Lovera? ¿O, por el contrario, los puertoplateños y todos los extranjeros residentes en Puerto de Plata (incluyendo a los cónsules de otros países acreditados en Puerto de Plata que participaron en dicho ceremonial) quisieron permanecer lúcidos para presenciar todo cuanto presenciaron?  Para entonces en todo el territorio de la República Dominicana existían personas dedicadas a producir ron con sus respectivos alambiques particulares y a venderlo.

Como es natural, todas estas preguntas sólo buscaban y buscan explicaciones a la aceptación de conductas extravagantes. Muy recientemente fue demostrado científicamente que  el plomo en cantidad excesiva afectaba al vino que consumía Nerón y se cree por parte de los científicos que establecieron eso,  y sobre dicha base, que la locura de la crueldad o vesanía de Nerón se debió a que su cerebro fue intoxicado por el plomo que se acumuló en el mismo. Tanto Calígula como Nerón eran grandes bebedores de vino. ¿La locura de la crueldad o vesanía de Calígula tendría, por ello, el mismo origen que la de Nerón?  Calígula fue un joven sano en su juventud, lo mismo puede decirse de Nerón, tanto así que jamás podían pensar los romanos que ambos llegarían a ser los monstruos que llegaron a ser cada uno de los dos por separado. …Pero el pueblo romano también consumía vino… Y ese vino que consumía el pueblo romano no era conservado en envases de calidad superior a los envases del vino que bebía quien detentaba la calidad de Emperador… ¿La ingesta del vino por parte de Calígula lo llevaría a un punto tal que rompió el equilibrio de su organismo y de su psiquis?

¿La tequila y el picante en cantidad extrema influirían en el desvarío mexicano y/o en ``los desvaríos mexicanos``?   …Tequila y picante en cantidad extrema: la verdad es que debe de ser una combinación tremenda… ¿Era el general Antonio López de Santa Anna un alto consumidor de tequila (y de picante)? ¿La ingesta de tequila (y de picante) por parte del general López de Santa Anna lo llevaría a un punto tal que rompió el equilibrio de su organismo y de su psiquis?

¿El ron dominicano influiría en el desvarío del seibano general Miguel Lovera en Puerto Plata y/o en ``los desvaríos puertoplateños`` de la contemplación puertoplateña? ¿Era Lovera un alto consumidor de ron criollo? ¿La ingesta de ron por parte del general Miguel Lovera lo llevaría a un punto tal que rompió el equilibrio de su organismo y de su psiquis?
Con toda probabilidad preguntas más o menos como esas estuvieron sobre el tapete en la Puerto de Plata de la segunda parte del siglo XIX.


El filtro travesaño mental:

¿Qué es lo que impide que hoy día, que en estos tiempos actuales, los espectáculos de Calígula con su caballo Incitatus no se repitan? ¿Qué es lo que impide que hoy día, que en estos tiempos actuales, un espectáculo como el del entierro de la pierna del general Antonio López de Santa Anna no se repita? ¿Qué es lo que impide que hoy día, que en estos tiempos actuales, un espectáculo como el del entierro del caballo de Lovera no se repita?

¿Porqué hoy en día se califican de extravagantes y porqué en esos respectivos precisos momentos históricos de sus respectivas ocurrencias no se calificaron de extravagantes los actos de Calígula, del eneral López de Santa Anna y del eneral Manuel Lovera?

¿Porqué nadie se atrevió a impugnar la extravagancia de Calígula? ¿Porqué nadie se atrevió a impugnar la extravagancia del entierro de la pierna del general Antonio López de Santa Anna? ¿Porqué nadie se atrevió a impugnar la extravagancia del entierro del caballo del general Miguel Lovera?

¿Qué hace que al enfocar desde este lado del tiempo el entierro de la pierna del general Antonio López de Santa Anna y el entierro del caballo del general Miguel Lovera conceptualicemos rotundamente ambos actos como actos extravagantes lo mismo que los actos de Calígula con Incitatus?

¿Porqué los romanos ``no consideraron extravagantes`` (¿?) los actos de Calígula en relación a Incitatus en los precisos momentos de los mismos ser realizados? ¿Porqué los mexicanos ``no consideraron extravagante`` (¿?) el funeral multitudinario de la pierna del general Antonio López de Santa Anna en el preciso momento del mismo ser realizado? ¿Porqué los puertoplateños ``no consideraron extravagante`` (¿?) el funeral multitudinario del caballo del general Lovera en el preciso momento del mismo ser realizado?

¿Porqué los puertoplateños poco tiempo después del espectáculo del funeral multitudinario del caballo del general Lovera conceptualizaban de igualmente extravagante la realización del funeral de la pierna del general Antonio López de Santa Anna al enterarse de la estancia de éste y de dichos funerales de su pierna? ¿Qué había pasado? ¿Qué se despejó de sus mentes?

¿Porqué en México también, tras el paso del tiempo, unos dos (2) años después, conceptuaron y hoy  todos conceptúan como rotundamente extravagante la realización del funeral de la pierna del general Antonio López de Santa Anna?

¿Qué cosa o cosas, cuál calificativo o cuáles calificativos, hubieran usado los mexicanos respecto del caso de Lovera si éllos hubiesen sabido que unos veinticuatro (24) años después se materializaría en Puerto de Plata, República Dominicana, un entierro multitudinario similar a los de la pierna derecha de López de Santa Anna, con la salvedad de que lo enterrado en Puerto de Plata…¡Fue un caballo!...?

El Poder:

La respuesta a interrogantes como todas las precedentes y como todas las que siguen la tratamos ampliamente en los temas precedentes de nuestra autoría: ``El epílogo de Incitatus en la lógica caliguliana no ocurrió en Roma``, ``Algunas reflexiones por Incitatus, Calígula y Lovera`` y ``Nuevamente Lovera``. Y todo se puede resumir en: el miedo al Poder,  muy específicamente el miedo al Poder absoluto; el autoritarismo como factor generador de miedo. El hombre es él y sus circunstancias.Y cada hombre forma parte de la sociedad y la sociedad compuesta finalmente por todos los hombres tiene frente a sí las mismas circunstancias. Esas circunstancias eran comunes a muchas personas en los tres casos.
 ¿En los tres casos no habían cabezas que pensaran?

En el caso de Calígula el que hubiese osado impugnar sus extravagancias con su caballo Incitatus hubiese perdido su vida.

En el caso del general Antonio López de Santa Anna nadie dudaba que era capaz de lo mismo que Calígula.

En el caso del general Miguel Lovera el que hubiese osado impugnar su extravagancia de enterrar a su caballo con toda probabilidad hubiese perdido su vida: por intentar matar a dos ladrones fue que por error el general Lovera mató a su tan querido caballo.

En ocasión de analizar el caso de Lovera en Puerto de Plata hicimos alusión a lo que es capaz de producir el Poder. Hablamos de la Fe, el Amor y el Poder como las tres fuerzas fundamentales que mueven a la Humanidad.

En el caso del visitante extranjero, el mexicano general Antonio López de Santa Anna, es obvio que el enfoque sobre el Poder también incidió: en ese sentido hay que apuntar que para el momento en que se produjo la pérdida de su pierna el general López de Santa Anna ya había sido Presidente de los Estados Unidos de México cuatro (4) veces, es decir, López de Santa Anna había estado entrando y saliendo del Poder y no se veía la imposibilidad de que volviera nuevamente más veces: y no se equivocaba el olfato previsor de los mexicanos: la previsión del temor de los mexicanos fue tan certera que López de Santa Anna retornó al Poder siete (7) veces más después de su cuarta presidencia para totalizar once (11) presidencias. Era mejor ``estar en buenas`` con él porque podía volver al Poder como ya lo había hecho en otras ocasiones: López de Santa Anna olía a Poder.

Breve paréntesis sobre  rasgos  compartidos entre López de Santa Anna y Buenaventura Báez:  

Es decir, éste hombre al momento de su estadía en Puerto de Plata ya había sido once (11) veces Presidente de México.   En ese momento ya Buenaventura Báez iba por cuatro (4)  presidencias materializadas: Báez finalmente llegaría a materializar cinco (5) presidencias.

Báez fue designado Mariscal de campo español por la reina Isabel II de España como premio a su traición a la Independencia de la República Dominicana de no conspirar contra La Cesión a España. López de Santa Anna fue designado Mariscal de campo del Imperio Mexicano de Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota, como premio a su traición a México de no conspirar para ponerle fin a aquella imposición lograda gracias a Francia.

Siguiendo con López de Santa Anna y con el factor del Poder:

López de Santa Anna tenía la peculiaridad del conocimiento de que en pueblos como los nuestros el olvido juega producto del paso del tiempo y por ello renunciaba del Poder, se retiraba a su hacienda llamada ``Manga de Clavo`` y al cabo de cierto tiempo ya el pueblo lo estaba reclamando para que retornase al Poder: tenía un conocimiento certero de las veleidades de su pueblo. Es ese conocimiento de la población de que éste hombre entrado y salido varias veces a la presidencia podía retornar a la misma y más en ese momento en que sobre él revoloteaba el aura del patriotismo puesto que fue peleando contra los franceses que perdió dicha pierna en ocasión de un barco francés disparar sus cañones en Veracruz, México, tratando de cobrarle a México una deuda con franceses que Francia había respaldado para su cobro.

La inmensa mayoría de los historiadores mexicanos consideran que López de Santa Anna siempre fue un dictador, un autoritario, un imponente desde el Poder; otros consideran que su verdadera dictadura fue la que corresponde al período de los años mil ochocientos cincuenta y tres (1853)-mil ochocientos cincuenta y cinco (1855) donde se asumió expresamente (= sin subterfugios, descarnadamente) como tal dictador.

Cuando el mandón de turno cae (por pérdida del Poder, muerte, etcétera), inmediatamente sale a flote el real pensar de muchos callados: a) tras el asesinato (en realidad ajusticiamiento) de Calígula por Querea y por Sabino las gentes se atrevieron a mal comentar las extravagancias caligulianas; b) al caer el general Antonio López de Santa Anna en mil ochocientos cuarenta y cuatro (1844) su pierna fue sacada de su sarcófago y arrastrada sacrílegamente por las calles de Ciudad México; y c) tras la caída de Báez y la muerte (en la frontera con Haití), poco después, de su truculento seguidor Comandante del Distrito Marítimo de Puerto de Plata, el general Miguel Lovera, se habló libremente sobre la extravagancia del entierro del caballo de Lovera.

Es lo obvio, lo normal: con Poder absoluto en el ejercitador de este ``no hay extravagancia`` (¿?) porque el pensamiento, los pareceres y la crítica  de la población son contenidos por el miedo; inmediatamente termina el Poder absoluto brotan los comentarios hasta entonces contenidos en la interioridad de cada disidente mental. Por ello y por todo cuanto hemos tocado, y para los fines del análisis, resulta importante o clave ver en quien reside el ``locus imperii``: si en un loco, en un violento, en un enfermo, en un dependiente directo de terceros con agendas propias y torcidas, en un autoritario, o de alguna otra categoría similar, etcétera, que lo lleve a cometer abusos de Poder y excesos de diversas naturalezas, o, por el contrario, en una persona sana, sensata, de buenos principios y conducta adecuada.

`El Arco de la Extravagancia`:

`El Arco de la Extravagancia` (que ha venido formándose desde  que en los orígenes mismos de la Humanidad se empezó a contravenir las costumbres establecidas), pues, tuvo tres fuertes trazos o inflexiones en los actos de Calígula con su caballo Incitatus (Calígula gobernó al Imperio romano del 37 al 41 de la Era Cristiana), al pasar por México con los entierros de la pierna derecha de López de Santa Anna, y al sentar sus reales en Puerto de Plata en mil ochocientos sesenta y seis (1866) con el funeral del caballo de Lovera. Así, pues, tenemos una línea de tiempo bastante dilatada de unos mil ochocientos treinta (1830) años en que la extravagancia, aparte de otras expresiones de la misma, tuvo estas tres manifestaciones cimeras en la Historia de la Humanidad.


Lic. Gregory Castellanos Ruano

jueves, 17 de noviembre de 2016

1825 años entre Calígula de Roma y Lovera de Puerto Plata


Nuevamente Lovera
Hay algunos detalles de la personalidad de Calígula que llaman la atención, como el de que le gustaba asustar. Calígula tuvo un émulo en Puerto Plata… Evidentemente ese ``gusto`` por asustar explica porqué razón toda la población de Puerto Plata (que conocía los sustos que daba dicho émulo) se prestó (asustadamente) a participar solemnemente y con el estribillo repetitivo de ``pobre caballo, tan buen caballo`` en el desfile mortuorio del caballo de Lovera.

Esa licencia, propia de un espíritu exaltado y agitado, que se autoconcedió Lovera de convocar a y realizar semejante cosa lleva a que uno se formule la pregunta: ¿conoció Lovera, aunque fuese superficialmente, la historia de Calígula y su caballo Incitatus convertido en Senador? Es posible o es muy posible que sí  (como también es posible que no, aunque esto ultimo lo cuasi-descarto).

Obviamente el conocimiento de ese episodio de la Historia romana no es privativo de la era en que éramos niños y en que asistíamos al octavo curso de la Intermedia ni tampoco es privatístico de nosotros: para la época de Lovera el episodio era conocido, pues su dispersión y difusión corrió paralelo con las más variadas metamorfosis o expresiones del desarrollo de la expansión del conocimiento y la cultura y civilización de Occidente.

¿Qué tiempo, cuántos años separa a la Roma de Calígula de la Puerto Plata bajo la comandancia militar distrital de Lovera? Calígula nació en el año 12 después de Cristo y murió en el año 41; de manera que del 41 al 1866 nos separan mil ochocientos veinticinco (1825) años: suficientes (por lo menos desde el punto de vista cuantitativo), para que las extravagancias de Calígula se esparcieran con  tiempo sobrado sobre la faz del mundo interconectado con los medios de la época.

Si Lovera conoció el episodio protagonizado por Calígula y cuasi-emulado por él en Puerto Plata eso significaría que estamos en presencia de un personaje histórico consciente de su tremendo poder sobre esa sociedad pobre en la que hasta su élite, por temor y por congraciarse, se plegó a un acto contrario a la ortodoxia cristiana.

Estamos hablando: a) de algo que, sobra decirlo, en nuestros tiempos sería piedra de escándalo; b) de alguien que en este pedazo de rincón marítimo del país que es Puerto Plata quiso jugar a ser un hombre-cuasi Dios.

Es cierto que nuestra sociedad dominicana es una sociedad de vivos, de marrulleros y de cínicos, pero lo referido protagonizado por Lovera va más lejos de todo eso y tiene, insisto, claramente su cimiente explicativa en el poder.

El refinado literato de la Madre Patria, España, Gonzalo Torrente Ballester destaca muy atinadamente que ``el poder, es distinto para el que lo ejerce, para el que lo sufre y para el que lo contempla. El poder, desde este punto de vista, es un juego de ilusión y picardía entre el que manda y los que obedecen, un pacto tácito en virtud del cual los que obedecen se dejan dominar para aprovecharse y el que manda cree asegurar su territorio, mediante la centralización.`` (Gonzalo Torrente Ballester. Los Gozos y las Sombras: el señor llega. Alianza Editorial S.A., Madrid, 1982)

El poder contemplado por Lovera lo apreciaba por las formas en que sus conciudadanos reaccionaban frente a él: las víctimas suyas y las no víctimas; dichos conciudadanos suyos (las víctimas suyas y las no víctimas) reaccionaban con miedo frente al poder (ya muy conocido) de Lovera. Las no víctimas contemplaban los efectos del poder de Lovera en las víctimas de éste. Y nosotros lo vemos a la luz del  tiempo transcurrido.

El origen del poder de Lovera no era divino, pero era poder, un poder casi bruto, fácticamente total, máxime en esa época. El espectáculo del caballo que motorizó Lovera parecería una expresión de alguien con un gran sentido de la posesión de las cosas: en el caso de Calígula existía ese sentido de la posesión de las cosas:  y existía tal sentido de posesión de las cosas porque su autoridad era ``divina`` e incuestionable.

Los déspostas son posesivos, tienen ese sentido de la posesión de las cosas: son dominantes, controladores y quieren que se haga lo que éllos quieren.

Lovera no tenía un poder con basamenta teórica indicativa de que era dimanante de la divinidad, pero el alcance de su poder era tanto que era señor de horca y cuchillo, señor de vida y hacienda, lo cual, al final de cuentas, no hacía diferencia entre el poder ejercido por Calígula y el poder ejercido por Lovera: los resultados se parecían o eran grandemente similares.

Es científico que en todas las épocas y en todas las sociedades la detentación de un poder despótico aterroriza. Naturalmente el locus imperii no residía en Lovera, éste tan sólo era el representante de aquel en cuya cabeza recaía tal cosa. Lovera representaba a quien tenía el locus imperii en la República Dominicana. Pero la distancia que separaba a Puerto Plata de la capital del Estado era enorme visto que no existían caminos (como los conocemos hoy) para la época y que para cruzar de un pueblo a otro se requería hacerlo atravesando muchas lomas a lomo de caballo o de mulo o de burro. Mayor, pues, era la tentación de ejercer el poder despóticamente porque había la ingente dificultad física, geográfica y topográfica de informar hacia arriba. Cuando la noticia llegaba a Santo Domingo ello era ya una lejana o muy lejana reverberación con el tiempo largo y extendido de por medio.

Puerto Plata, al ser punto marítimo, siempre ha recibido a muchos viajeros, por lo que no descarto que algún viajero marítimo de tránsito en ese momento reseñase el curioso cuadro en cuestión. No son pocas las cartas conocidas de viajeros en Puerto Plata. El tiempo dirá la última palabra.

Me imagino a un Psiquiatra hablando con voz cargada de autoridad y con aires fácticamente burocráticos, esto es, calcados de la conducta de los burócratas: ``Eso es un complejo de culpa lo que hay ahí, ése señor (Lovera) lo que tenía era un complejo de culpa que le produjo una gran depresión, un síndrome depresivo, no busquen más que eso es lo que hay ahí.``  …Me imagino la cara de presunción y desprecio con la que el Psiquiatra en cuestión (sea detrás de su escritorio, sea en una improvisada interpelación personal a él al respecto), cómo anuncia, sin ningún atisbo de sorpresa, tal dictamen.

 "Hegel dice que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen dos veces, pero se olvidó de agregar que una vez como tragedia y otra como farsa". Así inicia Carlos Marx, con esa expresión, ``El 18 de brumario de Luis Bonaparte``. Prácticamente todos aquéllos dedicados al análisis político han hecho acopio de ella para analizar algún acontecimiento histórico.

Y Federico Nietzsche, por su parte, dijo: “Los sucesos y los personajes se repiten a sí mismos una y otra vez, con distintos nombres y en diferentes lugares.”

¿Se produjo este colofón caliguliano en Puerto Plata como tragedia o como farsa? No creo que haya sido como farsa.

Cayo Julio César Augusto Germánico era el verdadero nombre de aquél mejor conocido por su sobrenombre o apodo de Calígula. La caliga, una sandalia militar romana, que de niño usaba Calígula para bailar con gran destreza y entretener a los militares romanos es lo que genera dicho apodo con el que es mejor conocido en la Historia.

¿Quién se hubiera imaginado que aquél niño alegre y vivaz danzador experto, que con su baile le hacía gracias y entusiasmaba a los legionarios romanos, llegaría a ser el tirano terrible que llegó a ser, tanto que figura en La Galería de Energúmenos de la Humanidad y su perfil psicológico es incluso objeto de estudio por la Psicopatología? ¿Y quién se hubiera imaginado que en Puerto Plata, mil ochocientos veinticinco (1825) años después, se escenificaría un acto de cuño propia y estrictamente caliguliano?


Lic. Gregory Castellanos Ruano

domingo, 6 de noviembre de 2016

Al rescate del accionar de Lovera en Puerto Plata

     Guardia Republicana, Puerto Plata.

Algunas reflexiones por Incitatus, Calígula y Lovera
Visto a la distancia del paso del tiempo el epílogo de Incitatus ocurrido en Puerto Plata mueve a reflexiones y a preguntas a los observadores desde distintos ángulos

La Historia recoge la adoración del caballo por los troyanos (raíz precisamente del ardid de Ulises).

Los hunos eran una tribu que por ser tan apegada a sus caballos (por ser el manejo de estos su principal arma de guerra), se decía que parecía que hasta dormían sobre ellos.

Los partos fueron jinetes tan expertos en el manejo de los caballos en las batallas que ganaron una fama que perdura hasta el día de hoy (el exterminio de la legión comandada por Craso consolidó esa reputación en la Historia, de tal suerte que hasta su táctica del ``dardo de los partos`` suele ser citada para referirse a algo sorpresivo, amenazante y determinante); lo mismo se puede decir de los mogoles.

Pero en materia de caballos nada en la Historia llama tanto la atención como Incitatus con casa y muebles propios; Calígula obligando a sus amigos a comer con el caballo e induciéndolos a que lo invitaran a sus respectivas casas deja boquiabierto por más que uno pase y repase el episodio histórico en cuestión.
Al ser Roma un imperio dominante y tan extenso en el tiempo y en el espacio en Occidente, todo cuanto emanó de ese imperio, fuese el asunto grandioso o fuese el asunto ridículo o fuese el asunto lo que fuera, todo cuanto emanó de ese imperio quedó como algo grande.

Roma fue el Centro del Mundo, como lo han sido diferentes países europeos a lo largo de la Historia tanto en la política como en el pensamiento. Los Estados Unidos de América (EE.UU.) han sido y son, en América, Centro del Mundo. La República Dominicana (ni ningún otro país de Latinoamérica) nunca ha sido Centro del Mundo.

Calígula representa a un loco con el control del Imperio romano.

Lovera representa a un loco con el control de una porción de una republiqueta bananera del trópico Americano.
Por lo precedentemente dicho: Calígula es un loco grande de la Historia; y Miguel Lovera es un loco pequeño de la Historia.

¿Qué causa que se siga a un excéntrico o a un atolondrado en algo semejante?

¿El miedo?

¿Una real amistad y el respeto a un bello sentimiento hacia un animal que se ganó el cariño de su dueño?

¿Así como los amigos de Calígula fueron puestos por éste a hablar con Incitatus sentándolo en las mesas de éllos, es posible que los amigos de Lovera supieran de la inclinación tan profunda de éste por su caballo y al verlo inconsolable por la pérdida de este ultimo decidieron, para consolarle, mostrarle solidaridad acompañándolo a semejante ceremonia?

Muchas personas se encariñan con su mascota y lloran cuando esta muere.

Naturalmente cercanos a Lovera aprovecharon la ocasión para afinar y refinar su vuelo alrededor del ``pastel`` del Poder que encarnaba Lovera.

¿Porqué el Cuerpo Consular y gentes del pueblo se prestaron a participar en un acto de esa naturaleza?

¿Porqué tenían que participar en eso?

¿Qué ocurriría si no participaban?

¿Era sólamente el miedo de los que no eran del círculo íntimo de Lovera?

La fascinación que causa el poder, la fascinación de lo que puede hacer el Poder, viene dando parte de la respuesta más o menos por ahí.

El célebre constitucionalista alemán Karl Lowenstein en su obra Teoría de la Constitución, página No.23, dice lo siguiente: ``LA ENIGMÁTICA TRÍADA. Los tres incentivos fundamentales que dominan la vida del hombre en la sociedad y rigen la totalidad de las relaciones humanas, son: el amor, la fe y el poder;…``

Un General en Puerto Plata…En esa época…Era una representación extraordinaria del Poder.

En un país inestable donde las luchas por el poder eran sangrientas y donde se les tenía miedo, temor a gobernantes y a los desafiantes de aquellos: caciques políticos todos: el caciquismo político era la tónica de entonces (siglo XIX) y predominó entre nosotros hasta muy avanzado el pasado siglo XX.

Por otro lado, el panteón romano era, como el griego, inmenso.

La mitología romana era rica en dioses, semidioses, hombres-animales o animales-hombres, animales fabulosos,  monstruos, etc.: todo eso metido en el disco duro de la computadora mental dislocada de Calígula junto a la noción de que el Emperador o César romano era un dios hecho hombre y viceversa y que por eso podía hacer cualquier cosa pudo causar todo eso.

En el caso de Lovera, debido al entorno cristiano dominicano, no había nada de eso.

El caso de Lovera se da bajo una cosmovisión cristiana.

Por lo que sólo el trastorno mental transitorio causado por la pérdida irreparable de un animal al que le tenía profundo cariño y, además, la noción de ser un Cacique político militar  todo poderoso con licencia para cualquier cosa y por encima del cual sólo podia estar el Presidente de la República, Buenaventura Báez, de quien era fiel y fanático, son los factores esencialísimos que pudieron haber impulsado a Lovera a materializar semejante episodio histórico.

El cielo de Puerto Plata se asombró ante lo que veía que se desarrollaba bajo él y se inclinó para ver de más cerca.

El Poder produciendo algo estrambótico.

Una toma o vista aérea de la procesión fúnebre del caballo de Lovera (imposible, naturalmente, en 1866, por razones tecnológicas obvias) hubiera sido lo ideal para nosotros visualizar bien aquello que tuvo lugar en tierras puertoplateñas.

Un entierro como si al Gobernador y Comandante de Armas se le hubiera muerto un pariente.

Lovera, inconsolable, al frente del cortejo fúnebre con su mejor traje de gala; igualmente con su mejor traje de gala sus asistentes y subordinados militares.

Habría que ver qué reportaron los cónsules a sus respectivos países sobre el evento protagonizado por el Gobernador y Comandante de Armas del Distrito de Puerto Plata.

Sería interesante que algún día apareciesen en los archivos históricos de esos países esos reportes y desde esos países se den a conocer los mismos o que algún historiador dominicano acusioso dé persecución a la búsqueda y hallazgo de dichos documentos.

Creo que si esos archivos consulares de la época de Lovera son consultados (si es que existen todavía y es muy posible que sí existan por lo organizados que eran y son los países que representaban dichos cónsules) probablemente en ellos se encuentre algo al respecto.

Cuando Idi Amin Dada (otro de métodos crueles y admirador de Adolfo Hitler, no obstante ser él de color negro), tomó el poder en Uganda, hizo postrarse ante él a los embajadores y a los cónsules de las potencias de la Tierra acreditadas en su país, la noticia y las escenas al respecto corrieron como reguero de pólvora a lo largo y a lo ancho de todo el planeta. Naturalmente, los medios de comunicación modernos permitieron tal cosa; y si hubiera sido después de la Internet la publicidad y el asombro hubieran sido más grandes aún.

 La humillación de Idi Amin a los representantes extranjeros ante el Estado ugandés resonó estrepitosamente  en la conciencia internacional precisamente por esas dos razones: entre los humillados estaban representantes de Los Poderes de la Tierra (entiéndase de grandes potencias mundiales de la época); y la llegada de dicha noticia a los medios de comunicación de masas.

En la época de Lovera no había esa facilidad comunicacional; aunque la República Dominicana no ha sido nunca Centro del Mundo, si Lovera hubiese vivido en estos tiempos modernos y por ello, al realizar su acto estrambótico, hubiese tenido, aunque fuese medianamente, la cobertura de prensa que reciben actualmente las autoridades de Puerto Plata, su acto estrambótico hubiese sido de conocimiento universal volviendo las miradas del resto del mundo a posarse sobre esta media isla del mismo modo que ocurrió cuando Hitler preguntó que dónde quedaba la República Dominicana para saber qué enemigo éramos nosotros frente a Alemania tras declararle el déspota Trujillo la guerra a los germanos.

Por último, queda la curiosidad de saber: ¿Qué ``charanga`` fue la que se interpretó durante el cortejo fúnebre del caballo de Lovera, es decir, cómo se llama dicha marcha fúnebre interpretada en el entierro del caballo de Miguel Lovera?


Lic. Gregory Castellanos Ruano