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viernes, 21 de abril de 2017

Gracias a los brasileños


Todo lo de Danilo, Leonel y el PLD está dicho
Sin entrar en detalles para no ofender la figura del presidente Danilo Medina, por su investidura, ha sido atrapado infraganti en actos dolosos graves y si hoy es Presidente todavía es porque no tiene escrúpulos ni respeta su juramento de cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes de la patria.

Desde 1966 hasta hoy ningún mandatario había sido expuesto de la manera que Medina lo ha sido, ni siquiera su antecesor, tan disoluto y licencioso como él.

Ganó fraudulentamente sus dos elecciones con dinero de una mafia internacional de una empresa constructora y favoreció contratas sobrevaluadas por montos multimillonarios; como si fuera poco, hace acuerdos 'legales' para eximir de toda pena a sus socios que desfalcaron la nación.

No lo digo yo, lo dicen los funcionarios de Odebrecht desde Brasil, y su Procurador fue quien dio a conocer el acuerdo con la constructora y lo que contiene, en el día de ayer.

Es posible que Danilo Medina termine su mandato, y también es posible que no le pase nada luego de salir del poder; ni a él ni a Leonel Fernández; lo que no será posible es que la historia no los registre a ambos como los dos presidentes de República Dominicana más corruptos que han existido hasta la fecha, basado en el historial delictivo de ambos.

Lo de Leonel Fernández estaba a la vista (Quirino lo expuso), lo de Danilo Medina lo sabemos todo gracias a los brasileños.


Juan Santos / DLRD

martes, 11 de abril de 2017

No hay PLD que dure 100 años


Atrapados y sin salida en el juicio de la historia
El disfrute y la embriaguez del poder emanan en los funcionarios corrompidos las más diversas expresiones  de fruición con sus arcas financieras, sus ostentaciones y disponibilidades para hacer lo que les “da la gana”.

Todavía no ha salido el primero a refutar que las cinco gestiones gubernamentales moradas cuantifican el más alto porcentaje de funcionarios corruptos en la historia dominicana.

En la falsa creencia de ser blindados por prolongadas décadas, la más corta distancia en el diseño de su mandato era el 2044.

Su confianza en un sistema judicial articulado para la impunidad, comenzando por su valoración del papel de las “altas cortes”, tenía “fuera de cuidado” a las altas esferas del PLD.

Pero como no hay PLD que dure 100 años ni pueblo que lo resista, el escándalo Odebrecht  y la borrachera acumulativa de bienes malhabidos desbordaron la copa.

Registran meses de brincos y saltos tratando de esquivar la verdad de los hechos. Legisladores, ministros y funcionarios de todos los niveles saben que están haciendo agua, pese a sus piruetas en ejercicio de la mentira.

Saben que no tienen escapatoria ante el juicio de la historia. Pero tienen sus razones para ser más temerosos ante el juicio de la conciencia social.

Saben que la conciencia social  es más certera que crítica la politiquera. De ahí la importancia de privilegiar la energía limpia en el curso de la Marcha Verde. La energía limpia emana de una juventud desvinculada de compromisos o rastros de la politiquería.

El proceso electoral pasado dejó experiencias y actitudes vigilantes ante quienes gustan colarse en ríos revueltos.

Los morados tienen su pedestal  de travesuras en la memoria histórica negativa dominicana.   Como carecen de salidas ante la historia, pretenden un “bajadero” de “concertaciones” y falsas expectativas orientadas a mermar o enfriar el sentimiento verde.

Afortunadamente se incrementa el proceso del Libro Verde hacia el millón de firmas, simultáneo con la pauta de que nuevos escenarios consoliden la proa del punto a la impunidad bajo la convicción de que es irreversible la conquista de su espacio en la memoria histórica dominicana.



Raúl Pérez Peña (Bacho)
PANCARTA
Listín Diario
Cuadro estadístico: Noticias SIN

sábado, 1 de abril de 2017

Un viaje en agenda: Francia

Esto es París de noche (me muero por verlo en vivo). Haga clic sobre la imagen para agrandar.

De la lista de cosas por hacer antes de morirme
Desde que empecé a razonar y a tener conciencia propia Francia me atrae. Mi primer contacto con esa gran nación lo tuve en el colegio, con su idioma. El sonido del francés correctamente hablado es música para mis oídos.

Cuando visitaba algún restaurante o taberna francesa quedaba cautivado por los posters publicitarios de la torre Eiffel, la fabulosa obra diseñada por los ingenieros Maurice Koechlin y Émile Nouguier, dotada de su aspecto definitivo por el arquitecto Stephen Sauvestre y finalmente construida por el ingeniero francés Alexandre Gustave Eiffel y sus colaboradores para la Exposición Universal de 1889 en París; y otras estampas que me hacían volar la imaginación y el deseo de conocer esa lejana tierra.

La voz de Aznavour, las películas y el estudio histórico de la ocupación nazi de 'La France' hicieron lo otro.


Mientras van pasando las décadas el viaje se ha ido posponiendo indefinidamente e incluso, las actividades a desarrollar cuando llegue a suelo galo. Por ejemplo, ya no me detendré a contemplar a las rubias teenagers de los Campos Elíseos entre la Plaza de la Concordia y el Arco del Triunfo, ahora les tocaría a las cuarentonas (ex teenagers) recibir las fulminantes miradas de un caribeño.


Con los años vividos se va aprendiendo que los lugares no son tan fascinantes como los pintan las postales ni como dicen los agentes de viajes. La realidad cuando uno llega a un lugar es muy distinta a lo que uno imaginó o le vendieron. Aún así deseo conocer Francia. 

Aparte de las visitas obligadas a la torre, a los Elíseos, a los bares y restaurantes de la bohemia nocturna y al Louvre; es mi intención saborear a Francia desde la perspectiva de un francés, no como un turista cualquiera. Hospedado en un hostal o pensión de las localidades a visitar. Trasladarme en autobús, en tren o en bicicleta por sus calles y avenidas.


Borgoña. Normandía, Provenza, Altos de Francia, Valle y Países del Loira, etc., son nombres que mantengo en agenda. Lapalisse, Sées, Rougon, Béhuard, Cléder, Les Mées, Jegun, Hatten y tantos otros pueblos y localidades anheladas.

Probar el pan, el vino y el queso de la señora de la esquina, son prioridades que no nos saltaremos de ninguna manera.

Finalmente, como no es en plan de compras nuestro viaje en proyecto nos limitaremos a adquirir (cuando se dé) una auténtica boina francesa, una bufanda de seda y el recuerdo imborrable de algún cariño cedido en una noche de locura sin compromisos.

Se nos hace tarde pero no perdemos la esperanza.


Marihal / DLRD



miércoles, 29 de marzo de 2017

Anécdotas: Cuando Cuco Valoy llamó criminal a Joaquín Balaguer / Audio

                                                   Cuco Valoy, gloria artística nacional, ganador de "El Soberano" 2017.

Corazón de acero
Anoche fue galardonado con el premio "El Soberano" 2017 don Cuco Valoy. Una de las personalidades de la farándula nacional más respetada. Por su entrega y dedicación a su oficio, por su hombría de bien e integridad personal. Un merecido premio.

Muchos lo conocen como el papá de Ramón Orlando, otros, como el creador del Dúo Los Ahijados y de la popularísima Tribu, que encabezaba su nombre. Sin embargo, Cuco Valoy ha tenido otras facetas a lo largo de su extensa y fructífera vida, siempre ha salido en defensa del pueblo, de los más débiles y su voz ha resonado cuando ha tenido que hacerlo en defensa de los mejores intereses de la patria.

     Joaquín Antonio Balaguer Ricardo (a) Elito.

Muchos desconocen que en 1971, en la era de "Los doce años", este músico de barrio llamó criminal al entonces presidente de la República Joaquín Antonio Balaguer Ricardo (a) Elito. Pero no vaya a pensarse que lo hizo por medio de una entrevista o una declaración de prensa, sino a través de un pegajoso 'son criollo' que compuso, especialmente dedicado al Presidente que encabezaba una sangrienta dictadura al mejor estilo balagueriano, ganando elecciones fraudulentas y aniquilando a la juventud pensante de la época.

Mientras la mayoría de los dominicanos bailaba y disfrutaba (incluyendo a balagueristas y reformistas) esta pieza de moda, supuestamente de desamor, Cuco Valoy reía a carcajadas por dentro, llamaba criminal a Joaquín Balaguer pública e impunemente. En ese Régimen mataban a los dominicanos solo por verlos caer.

El tema es 'Corazón de acero" y solo tiene que cambiar a la supuesta destinataria por el mandatario de entonces y cuando habla de "yo" se refiere al pueblo. Antes de que cualquiera ponga en duda esto que decimos, Cuco Valoy hace muchos años hizo esta afirmación y ahí está 'vivito y coleando' para quien desee preguntarle sobre este hecho.


CORAZÓN DE ACERO
Naciste para ser mala y mala serás, mientras vivas.
Tienes el corazón de acero, el alma como una piedra,
naciste para criminal.

¿Qué te hice yo para que tú me amargues la vida?
¿Qué te hice  yo para que tú me hagas malsufrir?

Naciste para ser mala y mala serás, mientras vivas.
Yo te entregué mi cariño, te idolatré cual ninguna 
y no supiste apreciar...



Marihal / DLRD
Intérpretes: Cuco y Martín Valoy, "Dúo Los Ahijados"
Compositor: Cuco Valoy
Ritmo: Son
Producción: Dúo Los Ahijados - Vol. 5 - 'Yo La Espero'
Sello: Kubaney
Año: 1971

domingo, 26 de febrero de 2017

Ramón Matías Mella y asesinado senador Darío Gómez

   Darío Gómez, Matías Ramón Mella.

¿Se parecen?
¡Juzgue Usted!



Juan Santos / DLRD

Febrero de 1958

   Santo Domingo, 1958.

En el salto

    Héctor Bienvenido Trujillo, presidente de la República Dominicana en 1958.

Gigi, del director Vincent Minelli, fue la ganadora de la mejor película de 1958 en los Premios Oscar.


                               Portada de la revista deportiva Sports Illustrated, febrero 1958.

Febrero de 1958. El Explorer 1, oficialmente 1958 Alpha 1,7 fue el primer satélite artificial puesto en órbita terrestre por Estados Unidos.

    Dwight D. Eisenhower, presidente de los Estados Unidos de América.

                            Portada de la revista Time, febrero 1958.

   Chevrolet Impala Sport, 1958.

                         Afiche promocional de la película "Los Hermanos Karamazov", de 1958.


En febrero de 1958, frente a la desembocadura del río Savannah (estado de Georgia), durante un ejercicio de práctica a las 2:00 de la mañana, un bombardero B-47 que cargaba con una bomba de hidrógeno Mark 15 de 3500 kg rozó en el aire a un avión de combate F-86. Para proteger a la tripulación de una posible explosión, la bomba fue tirada a las superficiales aguas ―donde creían que se podría recuperar fácilmente― a pocos kilómetros de la localidad de Tybee Island. Nunca se logró recuperar.


                            Portada de la revista Life, febrero 1958.


    Supermercado Wimpy's, el primero en RD. Inaugurado en 1958.

Para febrero de 1958 se estrenaba la serie de televisión The Rifleman, con Chuck Connor, como estrella protagonista.




Marihal / DLRD

viernes, 27 de enero de 2017

No dejen sólo a México!


El Hitler yanqui
"Os dieron a escoger entre el deshonor y la guerra… Escogisteis el deshonor, y ahora tendréis la guerra". Winston Churchill.

Cuando Hitler ordenó a la Luftwaffe, a cargo de Hermann Goering, obviamente a invitación de Franco, el despiadado bombardeo de ciudades, pueblos y puertos españoles, el presidente Juan Negrín envió una serie de misiones diplomáticas a París para pedir auxilio. Tanto el Gobierno francés como el inglés desecharon dichas peticiones angustiosas, muy a pesar de haber sido advertidos por España, que de no detener oportunamente al Führer, las bombas de la aviación alemana muy pronto caerían sobre París, Londres, Ámsterdam y Bruselas entre otras capitales más. El miedo paralizó a los líderes europeos incapaces de contener la furia teutona hasta que el planeta, no solo Europa, se convirtió en astillas.

La historia nos enseña la pertinencia de controlar a tiempo, con coraje y audacia, a los líderes mundiales que pueden significar auténticas amenazas planetarias. Churchill supo entender a cabalidad las verdaderas intenciones de Hitler y, por supuesto, descartó la validez de los tratados de Múnich, mediante los cuales Chamberlain creyó haber logrado la paz. Claro que escogió el deshonor y por supuesto que tuvo la guerra. El primer ministro Justin Trudeau, fiel a la tradición inglesa, propia de “la pérfida Albión”, abandonó a su suerte al Gobierno mexicano, que buscaba una negociación de beneficios comunes en la apertura del Tratado de Libre Comercio. Trudeau se alineó cobardemente con Trump sin imaginar que en su momento el jefe de la Casa Blanca, un hombre resentido y rencoroso, lleno de odio, que sufre de severos retrasos emocionales, un presidente que se maneja por prontos, acostumbrado a satisfacer todos sus caprichos, tarde o temprano habrá de enfrentar a Canadá en una asfixiante soledad.

Trump, como sostiene con toda razón Chopra, representa la parte más obscura de todos nosotros y, por lo tanto, sacará lo peor de los antiguos aliados, socios o enemigos de los Estados Unidos, de la misma manera que Hitler sacó lo peor de los alemanes y, como prueba de lo anterior, estalló la II Guerra Mundial y ejecutó el infernal holocausto con un costo conjunto de más de 60 millones de muertos. El electorado norteamericano nombró como Comandante en Jefe del ejército más poderoso del mundo a un menor de edad con severas deficiencias emocionales y mentales, un peligro para la humanidad, porque este pequeñito juega no solo con una pistola 45 cargada, sino con un temerario poderío nuclear que, de estallar, podría mover el eje de la Tierra.

De la misma manera que Trump emboscó a los republicanos de su propio partido, los secuestró y los va a destruir, de igual forma pretende emboscar, secuestrar y destruir a México, para intimidar posteriormente al resto de los países y adueñarse del mundo, no con una expansión territorial como la que intentaba Httler, sino mediante el acaparamiento de la mayor cantidad de dinero posible, la voracidad propia de una máquina tragadólares, como si Estados Unidos fuera una gran empresa monopólica dirigida por un administrador único que es titular de la verdad absoluta.
En el libro La era de lo impensable, de Joshua Cooper, el autor sostiene que el capitalismo global incrementará el abismo entre ricos y pobres y que una guerra internacional en contra del terror producirá terroristas mucho más peligrosos de los conocidos. Trump va mucho más allá del capitalismo global y ha declarado una guerra abierta al terror, exactamente lo contrario que requiere la humanidad para contar con la esperanza, paz, confianza y estabilidad.

Al igual que Hitler probó sus armas en España y las potencias abandonaron a su suerte a la gran promesa republicana, en este caso, Trump, el Hitler yanqui, entiende a México como el laboratorio para advertirle al mundo lo que se le viene encima si no se acatan al pie de la letra sus instrucciones y deseos propios de un kamikaze que ya atacó a la CIA, al FBI, a la OTAN, a la prensa de su propio país, a México, a China, a los japoneses y a la Unión Europea, entre otras potencias e instituciones más.

Amigos del mundo: no dejen solo a México porque ustedes serán los siguientes…


Francisco Martín Moreno
El País

sábado, 7 de enero de 2017

La Cotica


Pizzas criollas
Desde muy joven tuve la dicha de poder asistir al Instituto Cultural Domínico Americano, allí di mis primeros pasos en el idioma de Shakespeare, herramienta que más adelante me abrió muchas puertas en mi vida y en el campo laboral. Dulces recuerdos llevo en mi alma de aquella bonita etapa de mi adolescencia donde todo era color de rosa y el futuro parecía prometedor.

Sé que muchos extrañan nuestros apuntes de gastronomía y nuestras recetas de cocina, sucede que, después de aparecer Tasty y muchos otros productores de videorecetas nos quedamos obsoletos. Nosotros también somos seguidores de esos talentosos cocineros.

Conversando con nuestra querida progenitora remembraba las exquisitas pizzas que elaboraba la pizzería La Cotica, ubicada en la Avenida Abraham Lincoln, justo frente a la entrada del Domínico Americano.

Para los que la conocieron serán gratos recuerdos, los que no, me permito hacer una breve remembranza de aquella delicia culinaria, obra de quienes lamentablemente nunca supimos sus nombres ni procedencia.

Esas pizzas de estilo criollo tenían la particularidad de ser extremadamente delgadas en su masa y su éxito estaba en lo crocante de su consistencia. No confunda crocante con dureza, eran suaves....pero tostadas.

La salsa era procesada con tomates naturales, y el queso, aunque usted no lo crea, era tipo cheddar, del país. Algo insólito para un plato italiano, pero que al ser diferente le imprimía un sabor único y exclusivo del lugar.

A partir de ahí imagine todas las variantes que desee, jamón, salami, chorizo, etc. 
Todo esto no cambiaba la esencia de masa, la salsa y el queso citados, y por supuesto, abundante orégano y perejil.

Tomemos estas notas como un tributo a una de las pizzas más originales y creativas del arte culinario nacional, las pizzas de La Cotica.




Marihal / DLRD

viernes, 30 de diciembre de 2016

En Puerto Plata: La increíble convivencia de dos comunidades

    Fray Nicolás de Ovando.

Dos mundos paralelos en Puerto  Plata
La Villa de Puerto de Plata fue fundada, establecida oficialmente, en mil quinientos dos (1502) por Nicolás de Ovando. Desde entonces se desarrollaron en ella todos los acontecimientos que en todos los aspectos en ella tuvieron lugar.

Desde ese mil quinientos dos (1502) hasta mil quinientos cincuenta y cinco (1555) los habitantes de la Villa de Puerto de Plata estuvieron ajenos  totalmente al conocimiento de que muy próximo a ellos existía otro mundo, que  vivía otra comunidad  totalmente diferente a la de ellos, no les pasaba por la cabeza que pudiese existir tan próximo a ellos otro mundo humano y social diferente al de ellos; y mucho menos a la altura de dicho año de mil quinientos cincuenta y cinco (1555), pues consideraban que en la Isla ya no existían sociedades enteras o pueblos de ejemplares humanos de los que componían ese otro mundo, creían que esas sociedades o pueblos habían sido destruidos o grandemente mermados por ellos (los conquistadores y colonizadores españoles) y que desde hacía bastante tiempo atrás estaban en franca desaparición, salvo en las tierras del continente.

Ambas comunidades, la Villa de Puerto de Plata y la otra diferente a ella, vivieron de forma diferente y sin saber la una respecto de la otra y viceversa: ¡No obstante estar tan cerca y, al mismo tiempo, tan lejos!

La otra era una comunidad de indígenas, un pueblo indígena, un pueblo aborigen, que estaba asentado a muy poca distancia desde tiempo inmemorial. Jamás se imaginaron, tampoco, aquellos indígenas que a  tan poca distancia de ellos existía una sociedad muy diferente a la de ellos. Tampoco conocían éstos la suerte que habían corrido grupos indígenas similares a ellos.

Se trataba de una sociedad de cazadores-recolectores, que por su ubicación denotaba estar familiarizada también con la pesca; tenía alguna que otra actividad agrícola que no remontaban el conocido poco nivel alcanzado por las otras sociedades indígenas que hubieron en otras partes de la Isla al momento de la llegada de los españoles; es decir, se trataba de una sociedad que caminaba los primeros pasos entre la pre-agricultura y la agricultura. Su pequeña actividad agrícola la realizaba en la zona de tierra donde estaba asentada  y que era contigua a donde comienzan los arenales próximos al lugar.

Si acaso fuese cierta la teoría de que la mayor parte de la población de esta Isla ocurrió a través de las corrientes migratorias Sur-Norte y si ese pueblo indígena al que nos referimos pertenecía a una de esas oleadas Sur-Norte es muy, pero muy probable que dicho pueblo fuera descendiente de la primera o de una de las primeras oleadas referidas, debido a que llegaron a la parte del extremo Norte de esta Isla al cual nos estamos refiriendo.

En dicha sociedad indígena se manejaba la cerámica para alfarería. Quien suscribe pudo recoger allí bastantes  fragmentos de esa cerámica tanto a flor de tierra, como a flor de arena. Dichos fragmentos presentaban muestras de líneas ornamentales y de caritas y figuras igualmente ornamentales. Dichos restos abundaban allí de esa forma fragmentada debido a que en la Era de Trujillo un tractor "grédar" perforó aquellos terrenos destruyendo toda aquellos trabajos de cerámica indígena sin proponérselo quienes estaban al frente de la dirección de los trabajos de dicho tractor "grédar" ni tampoco el conductor de dicho aparato.

No hay cuevas cercanas conocidas a ese lugar, lo cual apunta en la dirección de que se protegían de la lluvia edificando el clásico bohío conocido por otros nativos de otras partes de la Isla a la llegada de los españoles.

Aquel asentamiento humano estaba ubicado frente al mar. Su fuente de agua para beber lo era lo que hoy es el pequeño riachuelo o arroyo subsistente que se divisa de inmediato cuando entramos a la Playa de Long  Beach por la apertura correspondiente del Malecón de Puerto Plata, pues dicho riachuelo o arroyo desemboca en dicha playa de Long Beach: el nombre de dicho riachuelo o arroyo es "Las Muchachas".

¿Qué había permitido que a tan poca distancia pudiesen coexistir dos mundos paralelos sin que el uno supiese del otro y viceversa? Apenas unos tres (3) kilómetros, más o menos, de distancia separaban a ambas sociedades disímiles, pero esos tres (3) kilómetros,  más o menos,  estaban llenos de una tupida maraña de árboles y vegetación que conformaban todo un verdadero bosque tupido de difícil penetración debido a que en su conformación la naturaleza había invertido muchísimos siglos. Si bien hoy la distancia es apreciable como corta, no obstante, y por la razón recién apuntada, un viaje de un punto al otro en mil quinientos cincuenta y cinco (1555) hubiese sido un viaje en exceso largo, por tratarse de un viaje obstaculizado por una profunda y enmarañada maleza que impedía avanzar, esto sin hablar de los molestos mosquitos siempre dispuestos al ataque; en aquel entonces entre dichas dos comunidades diferentes mediaba o había un bosque en el sentido literal del término, un bosque que se tragó los árboles individualmente considerados, un bosque que era una verdadera selva con sus charcas y sus pantanos.

Por su ubicación los indígenas o nativos que allí habitaban podían desde la costa clavar su mirada para ver las naves españolas que desde el Este transitaban por el Océano Atlántico rumbo a Puerto de Plata, lo mismo que las que salían de Puerto de Plata rumbo hacia el Este; también las no españolas que llegaron a navegar visibles desde la costa al lado de la cual estaban éllos asentados. Probablemente aquellos nativos allí asentados creyeron lo mismo que creyeron todos los nativos de otros lugares de América cada vez que por vez primera veían esos barcos: que eran dioses los que se transportaban a bordo de ellos. Desde mil quinientos dos (1502) a mil quinientos cincuenta y cinco (1555) es indudable que vieron venir e irse muchos (sino acaso hasta la totalidad) de dichos barcos para ellos gigantescos y que transitaban desde el Este hacia Puerto de Plata o desde Puerto de Plata hacia el Este, lo mismo que los de otras nacionalidades que pasaban por el frente rumbo hacia el Este.

Ni siquiera la cercanía, que hoy apreciamos nosotros, permitió que fuera un habitante de la Villa de Puerto de Plata el que descubriera aquel enclave indígena a tan sólo unos tres (3) kilómetros, más o menos, de distancia. Aquel mundo indígena viene a ser descubierto en mil quinientos cincuenta y cinco (1555) y no fue descubierto por alguien de la "cercana-lejana" Villa de Puerto de Plata, sino por un cazador de negros fugados hacia los montes de nombre Villalpando que  parece que procedía de La Vega, inferencia esta que se desprende de lo que a continuación citamos.

En una Real Cédula que reposa en el Archivo General de Indias de Sevilla se hace referencia a aquel encuentro:

"Real Cédula a la audiencia de la isla Española; que a S.M. se ha hecho relación que en esa isla hay tres o cuatro pueblos de indios naturales de ella que se han hallado acaso, que estaban escondidos, el uno cerca de Puerto Plata, el otro en aquella costa más adelante en una provincia que solía decir de los Çiguayos, otro en la provincia de Samaná y otro en el cabo de la isla que ese mira con Cuba que se solía llamar la Punta de Gualiaria y se dice hoy del cabo y puerto de San Nicolás; que el primero le descubrió un español que se llama Villalpando andando a buscar negros por los montes, y que llevó los indios de él por fuerza a la ciudad de La Vega y los vecinos los repartieron entre sí. Ha sido suplicado que los pueblos o indias  pocos o muchos que al presente se sabe que hay en esa isla y los que se descubriesen se dejasen estar como fuesen hallados y se proveyese que nadie se entremetiese en ellos antes fuesen favorecidos y se diese orden que todos los que tuviesen los españoles de esa isla especialmente los que el dicho Villalpando desbarató de aquel pueblo, así hombres como mujeres, los que los tuviesen los dejasen ir a donde quisiesen poblar. Se manda conforme a la súplica y que encarguen a los religiosos de Santo Domingo y San Francisco de esa isla que instruyan y enseñen a los dichos indios en las cosas de la fe y procuren  su buen tratamiento, y a las justicias de la isla harán que ayuden y favorezcan a los dichos indios de manera que en todo sean amparados y conservados." (1556-7-31 Valladolid [Archivo General de Indias de Sevilla]).

En Noticias de Puerto Plata, Emilio Rodríguez Demorizi se hace eco de aquel descubrimiento:

"PUEBLO DE INDIOS", 1556

Todavía en 1556 había en la Isla pueblos de indios, ignorados, según consta en asiento del Consejo de Indias del 31 de julio de 1556: "El año pasado, se descubrieron en La Española quatro pueblos de indios de que no se sabía. El uno cerca de Puerto Plata; …, y se mandó que no fuesen repartidos ni mudados de allí, sino que allí fuesen doctrinados". (E.R.D., Los dominicos y las encomiendas. …p.23."(Rodríguez Demorizi, Emilio: Noticias de Puerto Plata, Sociedad Dominicana de Geografía, Vol. VIII, Editora Educativa Dominicana, C. por A., Santo Domingo, R.D., 1975, página No. 108)".

El cazador de negros cimarrones parece ser que procedía de La Vega, pues hacia allá se dirigió con varios indígenas capturados por él y no hacia Puerto de Plata ni hacia ningún otro lugar. Dicho cazador de negros cimarrones devino de tal cazador de negros cimarrones en cazador de indígenas.

En Puerto de Plata se enteran de la noticia en cuestión a través de contactos posteriores entre habitantes de Concepción de La Vega Real y de Puerto de Plata. Produciendo dicha noticia una gran sorpresa entre los habitantes de la Villa de Puerto de Plata: los "¡¿Cómo?!" y los "¡Oye eso!" se escucharon a granel entre los atónitos pobladores de Puerto de Plata. La noticia les fue confirmada por comunicaciones gubernamentales y religiosas poco posteriores a dicho descubrimiento.

Mientras para ese año de mil quinientos cincuenta y cinco (1555) los habitantes de la Villa de Puerto de  Plata creían que las sociedades enteras o pueblos de indígenas nativos eran prácticamente ya parte de la Historia, lo cierto es que ese núcleo humano indígena vivió paralelamente a ellos. Increíblemente cada uno a espalda del otro. Dos culturas diferentes existieron paralelamente en el tiempo separado por una escasísima distancia hasta que la de más escaso desarrollo fue descubierta por un espécimen de la tecnológicamente más avanzada, espécimen que no procedía, reiteramos, de la Villa de Puerto de Plata.

Lo que hoy para citadinos acostumbrados parece tan corta distancia, atravesar esa entonces frontera boscosa referida  lo hizo alguien que vino de muchísimo más lejos, de más de un centenar de kilómetros, alguien que estaba más separado de ese mundo indígena que los mismos puertoplateños. Si eso eran esos tres (3) kilómetros, más o menos, entre lo que hoy es Long Beach y la entonces Villa de Puerto de Plata, sólo resta imaginarse lo que sería en aquel entonces transitar desde La Vega hasta dicha hoy playa de Long Beach en Puerto de Plata.

Aquél individuo se sumergió en tan insospechado mundo. Se zambulló en ese maremágnum de montañas y de bosques para llegar a orillas del Océano Atlántico buscando cazar negros huidos a los montes. Acicateado por la vileza de una alienación tremenda: la avaricia extravagante, el deseo de enriquecimiento lo llevó a convertirse en un ser vil, en ser cazador de seres humanos para someterlos a la situación más degradante: a la esclavitud (la ideología predominante de la época justificaba tal cosa).

Pero la frontera boscosa no era un obstáculo solamente para los habitantes de la Villa de Puerto de Plata, sino que también lo era para aquella población indígena, los habitantes de la cual no hicieron esfuerzo alguno en tratar de saber qué había hacia su Oeste, hacia el lado donde el Sol se retiraba para dejar que la obscuridad cubriera su mundo. Esto evidentemente significaba que las fuentes de sustentación que tenían eran más que suficientes, esto es, que eran abundantes y que, por ello, no tenían necesidad de desplazarse con el objeto de explorar. Ni siquiera la curiosidad los movió… Al menos desde mil quinientos dos (1502) hasta mil quinientos cincuenta y cinco (1555), es decir, durante cincuenta y tres (53) años, lo cual implica dos generaciones y más de la mitad de una generación.

Tras tener conocimiento de aquel descubrimiento las autoridades puertoplateñas y algunos puertoplateños picados por la curiosidad y por las instrucciones que llegaron como consecuencia del accionar al respecto de la corona española, se movieron hacia aquel lugar para ver con sus propios ojos que todavía subsistía un mundo indígena completo paralelo al de ellos los puertoplateños. ¡Dos mundos paralelos: tan cerca y tan lejos!

Si el descubrimiento hecho por éste hombre vil no se hubiese producido en mil quinientos cincuenta y cinco (1555) es muy posible que igualmente entre dicho mil quinientos cincuenta y cinco (1555) y mil seiscientos cinco (1605) (año de la devastación de Puerto Plata: quemados y salinizados sus inmediatos campos fértiles aledaños cultivados) tampoco se hubiese descubierto dicha población aborigen; tendríamos, entonces, que dicho poblado indígena hubiese persistido (con el connatural cambio generacional) durante todo el tiempo en que la Banda Norte de la Isla sufrió los efectos de las devastaciones, es decir, desde mil seiscientos cinco (1605) hasta el año mil setecientos treinta y cinco (1735) en que se dio la orden de repoblar a Puerto de  Plata con colonos canarios por instrucciones del rey Felipe V de España. ¡Y sabrá Dios qué tiempo le hubiese demorado a los nuevos pobladores de Puerto de Plata tomar conocimiento de la existencia de ese pueblo aborigen!

Igualmente partiendo de dicha base hipotética del no descubrimiento de ese pueblo indígena en mil quinientos cincuenta y cinco (1555), es muy, pero muy posible que ni siquiera los habitantes de El Cupey, que desacataron las órdenes de Osorio (1605) y se escondieron y se quedaron allí (en El Cupey), hubiesen podido llegar a tener contacto con ese pueblo aborigen ubicado a orillas de la hoy Playa de Long Beach, dado que aquéllos colonos españoles no querían tener contacto con el mar para no dejarse ver, ni de cerca ni de lejos, por navíos ni españoles ni de otras nacionalidades: dichos colonos españoles querían estar totalmente lejos del campo de visión de quienes a bordo de alguna embarcación europea acaso pudieran cruzar en la distancia de la vasta planicie marítima puertoplateña.


Lic. Gregory Castellanos Ruano

jueves, 8 de diciembre de 2016

Y entonces apareció Danilo Medina


Los límites del despojo (2)
La historia del Estado-Nación denominado “República Dominicana” es la historia de un gigantesco despojo. Y a ése despojo se ligan indisolublemente las ambiciones de la clase media por ascender en el orden social y económico. La seudo-república no ha sido más que el escenario de la movilidad social y las angustias de los pequeños burgueses, y el saqueo del Estado ha constituido la norma. Por eso no es nada nuevo que el pensamiento liberal altere su naturaleza para reproducirse a sí mismo en el poder. Antes de lo que está ocurriendo ahora con el pichón de dictador de Danilo Medina, el ejemplo más angustioso es el del Partido Azul, porque Ulises Heureaux se encaramó en el dulzor de su primer juramento, reburujando a Azules y Rojos, y desfogó su ambición irrefrenable alterando la naturaleza liberal del proyecto restaurador que encabezaba Gregorio Luperón. Desde entonces, la raya que separa a liberales y conservadores se entrecruza, y cuando la verticalidad de una propuesta se mantiene, como en los casos de Ulises Francisco Espaillat y Juan Bosch, seis meses después termina en tragedia.

Es por eso que Américo Lugo será por siempre un pensador indignado; se empinó iracundo apoyándose en esa constante, y tronó maldiciendo nuestro destino: “El Estado dominicano (…) no ha podido subsistir sino en condición de farsa o parodia de los Estados verdaderos”. Y esa “parodia de los Estados verdaderos” ha tenido momentos trágicos y hasta cómicos. Santana fundó un Estado sin el pueblo, y era como un país portátil que viajaba en su mochila. Báez se robó “hasta la cubertería del palacio de gobierno”, y cuajó un desprecio inaguantable contra su propio pueblo, aunque fue él quien dio aliento al espíritu aventurero de la clase media, como dice Juan Bosch. Lilís era un portento para saquear al Estado. Entre la riqueza pública y su fortuna personal no había diferencia.

En los burros de “Guelito” (el general Miguel A. Pichardo, su hombre de extrema confianza) viajaban la nómina pública junto con los dineros de las amantes de turno y el pago al viejo Vicini (“Págale al viejo Vicini, y no lo pongas a firmar ningún papel, que cuando él me prestó no me puso a firmar nada”). Pero la extrema depauperación del Estado por la clase media la narra el propio Juan Bosch en su libro “Composición social dominicana”, son los “vales” en el gobierno de Ignacio María González, cuyo valor de cambio alcanzaban hasta para pagar a las prostitutas por sus favores sexuales en los cafetines de mala muerte.

La del Estado-nación dominicana es la historia del saqueo. Podríamos llenar numerosas cuartillas, infinitos escenarios en los cuales la realidad supera la imaginación. El trujillismo, cuya dimensión de saqueo absoluto y dominación alcanzó hasta lo mágico religioso, supera a todas las emanaciones divinas de los dictadores del continente. Balaguer nos hizo creer que su segunda naturaleza era el poder. Leonel Fernández mordió el destino, para legitimar el saqueo. Hipólito mordió el ridículo.

Y creíamos que lo habíamos superado todo, que habíamos agotado todos los límites, y que nuestros martirios nos autorizaban a confundir la memoria con la imaginación. Pero no. Apareció Danilo Medina, un hombre que adora el plagio, y nos propone reproducir un esquema de saqueo del Estado casi perfecto. Lilís coaligó Rojos y Azules para el saqueo, e hizo desembocar el aliento liberal de los azules en dictadura. Danilo Medina organiza el saqueo del Estado con Rojos, Blancos y Morados; están dispuestos a todo para desvencijarnos. Es duro que le dan con un palo a la piñata del Estado.

Y préstamos van y préstamos vienen, y gente que ni siquiera ha nacido ya carga con una porción de la deuda que estos irresponsables han consumido. En una historia tan truculenta como la dominicana, no se conocía tanta determinación para el saqueo del Estado. Danilo Medina encontró su verdad en la elaboración de sus mentiras. Él pedía sólo un periodo para mostrarnos la Luna, ahora despliega su vocación de absoluto mostrándonos el trasero. Una lamentable historia repetida. Y al que crea que miento que lean la declaración jurada del pasado cuatrienio de José Ramón Peralta, y la de Gonzalo Castillo; y luego lean las de ahora, ¡cuatro años apenas!, para que vean cómo es que se corta el bacalao. Y no pasa nada, nada. ¿Es que no hay límite? ¡Oh, Dios!


Andrés Luciano Mateo
Hoy

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Tres manifestaciones cimeras en la historia de la humanidad

                             Buenaventura Báez.

El general Antonio López de Santa Anna en Puerto de Plata
“Lejos de nosotros, Majestad, la funesta manía de pensar”, le dijeron al Rey absolutista  Fernando VII de España las autoridades de la Universidad de Cervera en el primer tercio del siglo XIX.

Comentarios en Puerto de Plata:

Es indudable que la visita, en las postrimerías de mil ochocientos sesenta y ocho (1868), y la estancia, desde entonces hasta comienzos de febrero de mil ochocientos setenta (1870), del general Antonio López de Santa Anna en Puerto de Plata recordó  el espectáculo de los funerales del entierro del caballo del general Miguel Lovera al saberse entre los puertoplateños sobre el doble entierro multitudinario de una pierna (la derecha) de López de Santa Anna en México; y que, en consecuencia, en el sector ilustrado y en el sector medianamente ilustrado de Puerto de Plata, también arrastró el recuerdo de Calígula y de Incitatus.

Se desconoce la profundidad y los detalles a que pudieron haber llegado los puertoplateños al tratar y especular sobre los temas que implicaban el conocimiento de la presencia de López de Santa Anna y aquellos episodios históricos que giraron alrededor de su pierna amputada, pero la esencia de dichos episodios históricos mexicanos fue conocida por buena parte de los habitantes de Puerto de Plata.

Desde entonces la comidilla que quedó sobre el tapete entre las personas de cierta cultura de la población era la comparación entre el entierro multitudinario de la pierna del general Antonio López de Santa Anna en México y el entierro igualmente multitudinario del caballo del general Miguel Lovera, lo mismo que la comparación de dichos dos actos con los actos de Calígula con su caballo Incitatus.

El espectáculo del desfile y de la ceremonia del entierro del caballo de Lovera apenas había ocurrido unos  dos (2) año atrás, es decir, unos dos años antes (1866) de llegar el general Antonio López de Santa Anna a Puerto de Plata (1868): dicho evento en torno al caballo del general Miguel Lovera estaba muy vivo en el recuerdo de la población puertoplateña.

Con toda probabilidad comentarios como los siguientes estuvieron sobre el tapete:

-``Aquí estuvo Lovera y ahora está éste, sabrá Dios todo el pedigrí de éste.``

- ``Si a la pierna de éste le hicieron un funeral de Estado, ¿qué no habrá pretendido o pretende él para cuando él se muera completo?``.

-``Éste, al menos, patrocinó el funeral de algo humano, a diferencia de aquél que propició el funeral de una bestia. Pero, de todas maneras, es algo extraño patrocinar el funeral de una parte de un humano que sigue viviendo.``

Las referidas comparaciones todavía al día de hoy, a esta altura del tiempo, me generan asombro como estoy seguro de que les genera asombro a todos aquéllos que se enteran de los hechos generadores de dichas comparaciones, y en el siglo XIX con la presencia de López de Santa Anna las especulaciones en la tierra tropical de Puerto de Plata  tienen que haberse disparado mucho… Y estoy seguro de que igualmente en la actualidad, lo mismo que en el futuro, ese asombro se lo habrá de provocar a muchos en todas estas tierras tropicales del continente americano…

Los hechos en México sobre la pierna del general Antonio López de Santa Anna:

En mil ochocientos cuarenta y dos (1842) es desenterrada en el cementerio de Veracruz la pierna del General López de Santa Anna, por orden de éste, y trasladada a Ciudad México para hacer otro acto espectacular de entierro de dicha pierna todavía más multitudinario y todavía más pomposo que el de Veracruz. El general López de Santa Anna insertó la nueva actividad a ser realizada con su pierna derecha dentro de una serie de actividades que tenían que ver con efemérides patrias mexicanas. La re-inhumación de su pierna estaría dentro de dichas actividades.

Es decir, no es del seno de una población lambiscona y exaltada por el sacrificio de la pierna del general López de Santa Anna peleando contra los franceses  (= la pierna de un combatiente lisiado por dicha pérdida, de un héroe de guerra) que surge la idea de realizarle un entierro multitudinario a dicha pierna: el entierro de la pierna del general López de Santa Anna es ideado y organizado por él mismo: tanto el entierro de Veracruz como el entierro posterior de dicha pierna en el cementerio de Santa Paula en la capital mexicana.

Del mismo modo que Calígula personalmente dispuso, cuanto dispuso en Roma para imponer las actividades de su caballo Incitatus y del mismo modo que el general Manuel Lovera personalmente dispuso, cuanto dispuso en Puerto de Plata para realizar las honras fúnebres de su caballo.

En su obra ``Apuntes para la historia del gobierno del general Antonio López de Santa Anna`` el historiador mexicano Carlos María de Bustamante narra el episodio del entierro multitudinario de la pierna del general Antonio López de Santa Anna en la capital mexicana:

``Don Antonio Esnaurrizar, Jefe de la Comisaría de México, mandó a erigir una columna en el cementerio de Santa Paula, para depositar la pierna de Santa Anna. Erigió dicha columna sobre una alta gradería. Sobre un chapitel dorado se colocó una urna o sarcófago, y sobre éste un pequeño cañón de artillería descansando sobre él la águila mexicana. En la base de la columna aparecen cuatro lápidas para otras tantas inscripciones: rodea la columna un enrejado, y en los estremos (sic) o esquinas se ven colocadas insignias consulares que precedían en Roma a estos magistrados, es decir, las faces y hachas que simbolizaban su poder... La mañana del 27 de septiembre se hizo un brillante entierro... del miembro de un hombre vivo aún, al que concurrió por la novedad y rareza de la función, la gente más ilustre de México, y un inmenso pueblo, atraído por la novedad de este singular espectáculo. Marchó una gran parte de la procesión bajo la vela del Corpus, que no alcanzó hasta el puente del campo santo, y el sol fatigó infinito a la concurrencia que ya se daba al diablo con el calor insufrible. La guarnición formó valla: los sargentos cargaron la urna colocada en unas andadas, y detrás de ella marchó mucha infantería. La urna fue colocada por mano del ministro de Guerra acompañado del de Hacienda. Ínterin se practicaba esta operación bastante arriesgada por los andamios, y espuesta (sic) no sólo a que se quebrase los pies, sino a que se matasen los ministros, el Lic. Sierra y Rosso, apoderado y favorecido de Santa Anna, pronunció cerca de la columna y en la galería inmediata que forma los sepulcros, una oración en honor a su héroe y remembrando sus hazañas...Concluido el acto, Esnaurrizar tomó la llave de la urna y la entregó a Santa Anna haciéndole una arenga, a la que respondió éste lacónica y tibiamente. Por la tarde fue en un magnífico coche acompañado de gran comitiva de tropas y oficiales para ver el monumento, a donde ha de ir el resto del cuerpo el día de la resurrección universal a recoger su pie para presentarse íntegro en el tribunal de Dios.`` (Edición del Instituto Cultural Helénico-FCE, de México, 1986, página No. 84)

Como en el multitudinario entierro del caballo del general Manuel Lovera realizado unos veinticuatro (24) años después en Puerto de Plata (1866), en el entierro de la pierna del General Antonio López de Santa Anna también estuvieron presentes las personalidades de la ciudad donde se realizó el entierro con una procesión religiosa y con desfile militar bajo música, concurriendo a la misma generales y obispos mexicanos, lo mismo que embajadores.

Preguntas en torno a Calígula, López de Santa Anna y Manuel Lovera:

Las comparaciones, las preguntas y las teorías sobre aquellas tres ``coincidencias`` históricas de Calígula, del general Antonio López de Santa Anna y del seibano general Miguel Lovera es más que probable que surgieran a borbotones en el seno de la porción ilustrada y de la medianamente ilustrada de la población puertoplateña; y, en efecto, uno mismo se pregunta:

¿Qué tenemos en común los romanos, los mexicanos y los dominicanos que coincidimos en semejantes o análogas estupideces?

¿Qué llevó a que se diera el espectáculo del entierro de la pierna del general Antonio López de Santa Anna?

La pregunta en cuestión y la consiguiente respuesta lleva, como es natural, a las siguientes preguntas:

¿Qué llevó a que se diera el espectáculo del entierro del caballo de Lovera en Puerto de Plata?

¿Qué llevó a que se dieran los espectáculos de Calígula con su caballo Incitatus en Roma?

Las preguntas, al tratar los tres casos, necesariamente brotan paralelas una debajo de la otra:

¿Dónde tenían sus cabezas los mexicanos al participar en la celebración de un funeral multitudinario para enterrar la pierna del general Antonio López de Santa Anna?

¿Dónde tenían sus cabezas los puertoplateños al participar en la celebración de un funeral multitudinario para enterrar el caballo del general Miguel Lovera?

¿Dónde tenían sus cabezas los romanos al participar en los actos en que Calígula ponía a Incitatus a la par y hasta por encima de sus conciudadanos?

¿Qué les pasaba por las cabezas a los mexicanos al participar en la celebración de un funeral multitudinario para enterrar la pierna del general Antonio López de Santa Anna?

¿Qué les pasaba por las cabezas a los puertoplateños al participar en la celebración de un funeral multitudinario para enterrar el caballo del General Miguel Lovera?

¿Qué les pasaba por las cabezas a los romanos al participar en los actos en que Calígula ponía a Incitatus a la par y hasta por encima de sus conciudadanos?

Teorías explicativas:

Desde hace bastante tiempo, exactamente desde la Edad Antigua y todavía hasta la Edad Contemporánea, han existido y existen diferentes autores de diferentes épocas que se enfocaban y se enfocan sobre la incidencia en los actos humanos del factor geográfico, del factor sanguíneo, del factor bebida alcohólica y del factor de la alimentación; en el siglo XIX ellos eran factores tomados en cuenta para analizar los actos humanos; por ello me permito referirlos aquí con la certidumbre plena de que salieron a relucir en Puerto de Plata para sus pobladores de entonces tratar de explicarse, de encontrarles lógica alguna a los tres actos aludidos.

Factor geográfico:

Es probable que ayer como hoy de algunos puertoplateños surgiera como pretensión explicativa la Termología, para el caso de Calígula, de las tierras del Mar Mediterráneo (que baña a la península itálica), que es la parte que llega a ser más calurosa de Europa. Lo mismo que la Termología también de dos ambientes tropicales que vieron dichos otros dos respectivos casos.

Sangre:

También es probable que saliera, ayer como hoy, a relucir que los tres pueblos aludidos tienen sangre latina.

Bebida y alimentación:

Como con las personas, a las sociedades también las definen más sus vicios que sus virtudes. Por ello es igualmente probable que también ayer como hoy saliera a relucir el carácter asiduo de ingerir bebidas alcohólicas de los tres pueblos.

¿Se distribuyó vino entre los romanos en ocasión de Calígula hacer sus actos con Incitatus? ¿Atemperó (cual especie de anestésico) el vino entre los romanos la aceptación de los espectáculos de Calígula y su caballo Incitatus? ¿O, por el contrario, los romanos quisieron permanecer lúcidos para presenciar todo cuanto presenciaron y no cometer una imprudencia? ¿El vino influiría en el desvarío romano y/o en ``los desvaríos romanos``  independientemente del poder absoluto imperial?

¿Se distribuyó tequila entre los mexicanos al enterrarse la pierna derecha de López de Santa Anna?   ¿Atemperó, igualmente, la tequila entre los mexicanos la aceptación del espectáculo de la celebración de un funeral multitudinario a la pierna del general Antonio López de Santa Anna? ¿O, por el contrario, los mexicanos quisieron permanecer lúcidos para presenciar todo cuanto presenciaron?

¿Se distribuyó ron entre los puertoplateños al ser realizado el funeral del caballo de Lovera? ¿Atemperó, también igualmente, el ron entre los puertoplateños la aceptación del espectáculo de la celebración de un funeral multitudinario al caballo del general Miguel Lovera? ¿O, por el contrario, los puertoplateños y todos los extranjeros residentes en Puerto de Plata (incluyendo a los cónsules de otros países acreditados en Puerto de Plata que participaron en dicho ceremonial) quisieron permanecer lúcidos para presenciar todo cuanto presenciaron?  Para entonces en todo el territorio de la República Dominicana existían personas dedicadas a producir ron con sus respectivos alambiques particulares y a venderlo.

Como es natural, todas estas preguntas sólo buscaban y buscan explicaciones a la aceptación de conductas extravagantes. Muy recientemente fue demostrado científicamente que  el plomo en cantidad excesiva afectaba al vino que consumía Nerón y se cree por parte de los científicos que establecieron eso,  y sobre dicha base, que la locura de la crueldad o vesanía de Nerón se debió a que su cerebro fue intoxicado por el plomo que se acumuló en el mismo. Tanto Calígula como Nerón eran grandes bebedores de vino. ¿La locura de la crueldad o vesanía de Calígula tendría, por ello, el mismo origen que la de Nerón?  Calígula fue un joven sano en su juventud, lo mismo puede decirse de Nerón, tanto así que jamás podían pensar los romanos que ambos llegarían a ser los monstruos que llegaron a ser cada uno de los dos por separado. …Pero el pueblo romano también consumía vino… Y ese vino que consumía el pueblo romano no era conservado en envases de calidad superior a los envases del vino que bebía quien detentaba la calidad de Emperador… ¿La ingesta del vino por parte de Calígula lo llevaría a un punto tal que rompió el equilibrio de su organismo y de su psiquis?

¿La tequila y el picante en cantidad extrema influirían en el desvarío mexicano y/o en ``los desvaríos mexicanos``?   …Tequila y picante en cantidad extrema: la verdad es que debe de ser una combinación tremenda… ¿Era el general Antonio López de Santa Anna un alto consumidor de tequila (y de picante)? ¿La ingesta de tequila (y de picante) por parte del general López de Santa Anna lo llevaría a un punto tal que rompió el equilibrio de su organismo y de su psiquis?

¿El ron dominicano influiría en el desvarío del seibano general Miguel Lovera en Puerto Plata y/o en ``los desvaríos puertoplateños`` de la contemplación puertoplateña? ¿Era Lovera un alto consumidor de ron criollo? ¿La ingesta de ron por parte del general Miguel Lovera lo llevaría a un punto tal que rompió el equilibrio de su organismo y de su psiquis?
Con toda probabilidad preguntas más o menos como esas estuvieron sobre el tapete en la Puerto de Plata de la segunda parte del siglo XIX.


El filtro travesaño mental:

¿Qué es lo que impide que hoy día, que en estos tiempos actuales, los espectáculos de Calígula con su caballo Incitatus no se repitan? ¿Qué es lo que impide que hoy día, que en estos tiempos actuales, un espectáculo como el del entierro de la pierna del general Antonio López de Santa Anna no se repita? ¿Qué es lo que impide que hoy día, que en estos tiempos actuales, un espectáculo como el del entierro del caballo de Lovera no se repita?

¿Porqué hoy en día se califican de extravagantes y porqué en esos respectivos precisos momentos históricos de sus respectivas ocurrencias no se calificaron de extravagantes los actos de Calígula, del eneral López de Santa Anna y del eneral Manuel Lovera?

¿Porqué nadie se atrevió a impugnar la extravagancia de Calígula? ¿Porqué nadie se atrevió a impugnar la extravagancia del entierro de la pierna del general Antonio López de Santa Anna? ¿Porqué nadie se atrevió a impugnar la extravagancia del entierro del caballo del general Miguel Lovera?

¿Qué hace que al enfocar desde este lado del tiempo el entierro de la pierna del general Antonio López de Santa Anna y el entierro del caballo del general Miguel Lovera conceptualicemos rotundamente ambos actos como actos extravagantes lo mismo que los actos de Calígula con Incitatus?

¿Porqué los romanos ``no consideraron extravagantes`` (¿?) los actos de Calígula en relación a Incitatus en los precisos momentos de los mismos ser realizados? ¿Porqué los mexicanos ``no consideraron extravagante`` (¿?) el funeral multitudinario de la pierna del general Antonio López de Santa Anna en el preciso momento del mismo ser realizado? ¿Porqué los puertoplateños ``no consideraron extravagante`` (¿?) el funeral multitudinario del caballo del general Lovera en el preciso momento del mismo ser realizado?

¿Porqué los puertoplateños poco tiempo después del espectáculo del funeral multitudinario del caballo del general Lovera conceptualizaban de igualmente extravagante la realización del funeral de la pierna del general Antonio López de Santa Anna al enterarse de la estancia de éste y de dichos funerales de su pierna? ¿Qué había pasado? ¿Qué se despejó de sus mentes?

¿Porqué en México también, tras el paso del tiempo, unos dos (2) años después, conceptuaron y hoy  todos conceptúan como rotundamente extravagante la realización del funeral de la pierna del general Antonio López de Santa Anna?

¿Qué cosa o cosas, cuál calificativo o cuáles calificativos, hubieran usado los mexicanos respecto del caso de Lovera si éllos hubiesen sabido que unos veinticuatro (24) años después se materializaría en Puerto de Plata, República Dominicana, un entierro multitudinario similar a los de la pierna derecha de López de Santa Anna, con la salvedad de que lo enterrado en Puerto de Plata…¡Fue un caballo!...?

El Poder:

La respuesta a interrogantes como todas las precedentes y como todas las que siguen la tratamos ampliamente en los temas precedentes de nuestra autoría: ``El epílogo de Incitatus en la lógica caliguliana no ocurrió en Roma``, ``Algunas reflexiones por Incitatus, Calígula y Lovera`` y ``Nuevamente Lovera``. Y todo se puede resumir en: el miedo al Poder,  muy específicamente el miedo al Poder absoluto; el autoritarismo como factor generador de miedo. El hombre es él y sus circunstancias.Y cada hombre forma parte de la sociedad y la sociedad compuesta finalmente por todos los hombres tiene frente a sí las mismas circunstancias. Esas circunstancias eran comunes a muchas personas en los tres casos.
 ¿En los tres casos no habían cabezas que pensaran?

En el caso de Calígula el que hubiese osado impugnar sus extravagancias con su caballo Incitatus hubiese perdido su vida.

En el caso del general Antonio López de Santa Anna nadie dudaba que era capaz de lo mismo que Calígula.

En el caso del general Miguel Lovera el que hubiese osado impugnar su extravagancia de enterrar a su caballo con toda probabilidad hubiese perdido su vida: por intentar matar a dos ladrones fue que por error el general Lovera mató a su tan querido caballo.

En ocasión de analizar el caso de Lovera en Puerto de Plata hicimos alusión a lo que es capaz de producir el Poder. Hablamos de la Fe, el Amor y el Poder como las tres fuerzas fundamentales que mueven a la Humanidad.

En el caso del visitante extranjero, el mexicano general Antonio López de Santa Anna, es obvio que el enfoque sobre el Poder también incidió: en ese sentido hay que apuntar que para el momento en que se produjo la pérdida de su pierna el general López de Santa Anna ya había sido Presidente de los Estados Unidos de México cuatro (4) veces, es decir, López de Santa Anna había estado entrando y saliendo del Poder y no se veía la imposibilidad de que volviera nuevamente más veces: y no se equivocaba el olfato previsor de los mexicanos: la previsión del temor de los mexicanos fue tan certera que López de Santa Anna retornó al Poder siete (7) veces más después de su cuarta presidencia para totalizar once (11) presidencias. Era mejor ``estar en buenas`` con él porque podía volver al Poder como ya lo había hecho en otras ocasiones: López de Santa Anna olía a Poder.

Breve paréntesis sobre  rasgos  compartidos entre López de Santa Anna y Buenaventura Báez:  

Es decir, éste hombre al momento de su estadía en Puerto de Plata ya había sido once (11) veces Presidente de México.   En ese momento ya Buenaventura Báez iba por cuatro (4)  presidencias materializadas: Báez finalmente llegaría a materializar cinco (5) presidencias.

Báez fue designado Mariscal de campo español por la reina Isabel II de España como premio a su traición a la Independencia de la República Dominicana de no conspirar contra La Cesión a España. López de Santa Anna fue designado Mariscal de campo del Imperio Mexicano de Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota, como premio a su traición a México de no conspirar para ponerle fin a aquella imposición lograda gracias a Francia.

Siguiendo con López de Santa Anna y con el factor del Poder:

López de Santa Anna tenía la peculiaridad del conocimiento de que en pueblos como los nuestros el olvido juega producto del paso del tiempo y por ello renunciaba del Poder, se retiraba a su hacienda llamada ``Manga de Clavo`` y al cabo de cierto tiempo ya el pueblo lo estaba reclamando para que retornase al Poder: tenía un conocimiento certero de las veleidades de su pueblo. Es ese conocimiento de la población de que éste hombre entrado y salido varias veces a la presidencia podía retornar a la misma y más en ese momento en que sobre él revoloteaba el aura del patriotismo puesto que fue peleando contra los franceses que perdió dicha pierna en ocasión de un barco francés disparar sus cañones en Veracruz, México, tratando de cobrarle a México una deuda con franceses que Francia había respaldado para su cobro.

La inmensa mayoría de los historiadores mexicanos consideran que López de Santa Anna siempre fue un dictador, un autoritario, un imponente desde el Poder; otros consideran que su verdadera dictadura fue la que corresponde al período de los años mil ochocientos cincuenta y tres (1853)-mil ochocientos cincuenta y cinco (1855) donde se asumió expresamente (= sin subterfugios, descarnadamente) como tal dictador.

Cuando el mandón de turno cae (por pérdida del Poder, muerte, etcétera), inmediatamente sale a flote el real pensar de muchos callados: a) tras el asesinato (en realidad ajusticiamiento) de Calígula por Querea y por Sabino las gentes se atrevieron a mal comentar las extravagancias caligulianas; b) al caer el general Antonio López de Santa Anna en mil ochocientos cuarenta y cuatro (1844) su pierna fue sacada de su sarcófago y arrastrada sacrílegamente por las calles de Ciudad México; y c) tras la caída de Báez y la muerte (en la frontera con Haití), poco después, de su truculento seguidor Comandante del Distrito Marítimo de Puerto de Plata, el general Miguel Lovera, se habló libremente sobre la extravagancia del entierro del caballo de Lovera.

Es lo obvio, lo normal: con Poder absoluto en el ejercitador de este ``no hay extravagancia`` (¿?) porque el pensamiento, los pareceres y la crítica  de la población son contenidos por el miedo; inmediatamente termina el Poder absoluto brotan los comentarios hasta entonces contenidos en la interioridad de cada disidente mental. Por ello y por todo cuanto hemos tocado, y para los fines del análisis, resulta importante o clave ver en quien reside el ``locus imperii``: si en un loco, en un violento, en un enfermo, en un dependiente directo de terceros con agendas propias y torcidas, en un autoritario, o de alguna otra categoría similar, etcétera, que lo lleve a cometer abusos de Poder y excesos de diversas naturalezas, o, por el contrario, en una persona sana, sensata, de buenos principios y conducta adecuada.

`El Arco de la Extravagancia`:

`El Arco de la Extravagancia` (que ha venido formándose desde  que en los orígenes mismos de la Humanidad se empezó a contravenir las costumbres establecidas), pues, tuvo tres fuertes trazos o inflexiones en los actos de Calígula con su caballo Incitatus (Calígula gobernó al Imperio romano del 37 al 41 de la Era Cristiana), al pasar por México con los entierros de la pierna derecha de López de Santa Anna, y al sentar sus reales en Puerto de Plata en mil ochocientos sesenta y seis (1866) con el funeral del caballo de Lovera. Así, pues, tenemos una línea de tiempo bastante dilatada de unos mil ochocientos treinta (1830) años en que la extravagancia, aparte de otras expresiones de la misma, tuvo estas tres manifestaciones cimeras en la Historia de la Humanidad.


Lic. Gregory Castellanos Ruano

jueves, 17 de noviembre de 2016

1825 años entre Calígula de Roma y Lovera de Puerto Plata


Nuevamente Lovera
Hay algunos detalles de la personalidad de Calígula que llaman la atención, como el de que le gustaba asustar. Calígula tuvo un émulo en Puerto Plata… Evidentemente ese ``gusto`` por asustar explica porqué razón toda la población de Puerto Plata (que conocía los sustos que daba dicho émulo) se prestó (asustadamente) a participar solemnemente y con el estribillo repetitivo de ``pobre caballo, tan buen caballo`` en el desfile mortuorio del caballo de Lovera.

Esa licencia, propia de un espíritu exaltado y agitado, que se autoconcedió Lovera de convocar a y realizar semejante cosa lleva a que uno se formule la pregunta: ¿conoció Lovera, aunque fuese superficialmente, la historia de Calígula y su caballo Incitatus convertido en Senador? Es posible o es muy posible que sí  (como también es posible que no, aunque esto ultimo lo cuasi-descarto).

Obviamente el conocimiento de ese episodio de la Historia romana no es privativo de la era en que éramos niños y en que asistíamos al octavo curso de la Intermedia ni tampoco es privatístico de nosotros: para la época de Lovera el episodio era conocido, pues su dispersión y difusión corrió paralelo con las más variadas metamorfosis o expresiones del desarrollo de la expansión del conocimiento y la cultura y civilización de Occidente.

¿Qué tiempo, cuántos años separa a la Roma de Calígula de la Puerto Plata bajo la comandancia militar distrital de Lovera? Calígula nació en el año 12 después de Cristo y murió en el año 41; de manera que del 41 al 1866 nos separan mil ochocientos veinticinco (1825) años: suficientes (por lo menos desde el punto de vista cuantitativo), para que las extravagancias de Calígula se esparcieran con  tiempo sobrado sobre la faz del mundo interconectado con los medios de la época.

Si Lovera conoció el episodio protagonizado por Calígula y cuasi-emulado por él en Puerto Plata eso significaría que estamos en presencia de un personaje histórico consciente de su tremendo poder sobre esa sociedad pobre en la que hasta su élite, por temor y por congraciarse, se plegó a un acto contrario a la ortodoxia cristiana.

Estamos hablando: a) de algo que, sobra decirlo, en nuestros tiempos sería piedra de escándalo; b) de alguien que en este pedazo de rincón marítimo del país que es Puerto Plata quiso jugar a ser un hombre-cuasi Dios.

Es cierto que nuestra sociedad dominicana es una sociedad de vivos, de marrulleros y de cínicos, pero lo referido protagonizado por Lovera va más lejos de todo eso y tiene, insisto, claramente su cimiente explicativa en el poder.

El refinado literato de la Madre Patria, España, Gonzalo Torrente Ballester destaca muy atinadamente que ``el poder, es distinto para el que lo ejerce, para el que lo sufre y para el que lo contempla. El poder, desde este punto de vista, es un juego de ilusión y picardía entre el que manda y los que obedecen, un pacto tácito en virtud del cual los que obedecen se dejan dominar para aprovecharse y el que manda cree asegurar su territorio, mediante la centralización.`` (Gonzalo Torrente Ballester. Los Gozos y las Sombras: el señor llega. Alianza Editorial S.A., Madrid, 1982)

El poder contemplado por Lovera lo apreciaba por las formas en que sus conciudadanos reaccionaban frente a él: las víctimas suyas y las no víctimas; dichos conciudadanos suyos (las víctimas suyas y las no víctimas) reaccionaban con miedo frente al poder (ya muy conocido) de Lovera. Las no víctimas contemplaban los efectos del poder de Lovera en las víctimas de éste. Y nosotros lo vemos a la luz del  tiempo transcurrido.

El origen del poder de Lovera no era divino, pero era poder, un poder casi bruto, fácticamente total, máxime en esa época. El espectáculo del caballo que motorizó Lovera parecería una expresión de alguien con un gran sentido de la posesión de las cosas: en el caso de Calígula existía ese sentido de la posesión de las cosas:  y existía tal sentido de posesión de las cosas porque su autoridad era ``divina`` e incuestionable.

Los déspostas son posesivos, tienen ese sentido de la posesión de las cosas: son dominantes, controladores y quieren que se haga lo que éllos quieren.

Lovera no tenía un poder con basamenta teórica indicativa de que era dimanante de la divinidad, pero el alcance de su poder era tanto que era señor de horca y cuchillo, señor de vida y hacienda, lo cual, al final de cuentas, no hacía diferencia entre el poder ejercido por Calígula y el poder ejercido por Lovera: los resultados se parecían o eran grandemente similares.

Es científico que en todas las épocas y en todas las sociedades la detentación de un poder despótico aterroriza. Naturalmente el locus imperii no residía en Lovera, éste tan sólo era el representante de aquel en cuya cabeza recaía tal cosa. Lovera representaba a quien tenía el locus imperii en la República Dominicana. Pero la distancia que separaba a Puerto Plata de la capital del Estado era enorme visto que no existían caminos (como los conocemos hoy) para la época y que para cruzar de un pueblo a otro se requería hacerlo atravesando muchas lomas a lomo de caballo o de mulo o de burro. Mayor, pues, era la tentación de ejercer el poder despóticamente porque había la ingente dificultad física, geográfica y topográfica de informar hacia arriba. Cuando la noticia llegaba a Santo Domingo ello era ya una lejana o muy lejana reverberación con el tiempo largo y extendido de por medio.

Puerto Plata, al ser punto marítimo, siempre ha recibido a muchos viajeros, por lo que no descarto que algún viajero marítimo de tránsito en ese momento reseñase el curioso cuadro en cuestión. No son pocas las cartas conocidas de viajeros en Puerto Plata. El tiempo dirá la última palabra.

Me imagino a un Psiquiatra hablando con voz cargada de autoridad y con aires fácticamente burocráticos, esto es, calcados de la conducta de los burócratas: ``Eso es un complejo de culpa lo que hay ahí, ése señor (Lovera) lo que tenía era un complejo de culpa que le produjo una gran depresión, un síndrome depresivo, no busquen más que eso es lo que hay ahí.``  …Me imagino la cara de presunción y desprecio con la que el Psiquiatra en cuestión (sea detrás de su escritorio, sea en una improvisada interpelación personal a él al respecto), cómo anuncia, sin ningún atisbo de sorpresa, tal dictamen.

 "Hegel dice que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen dos veces, pero se olvidó de agregar que una vez como tragedia y otra como farsa". Así inicia Carlos Marx, con esa expresión, ``El 18 de brumario de Luis Bonaparte``. Prácticamente todos aquéllos dedicados al análisis político han hecho acopio de ella para analizar algún acontecimiento histórico.

Y Federico Nietzsche, por su parte, dijo: “Los sucesos y los personajes se repiten a sí mismos una y otra vez, con distintos nombres y en diferentes lugares.”

¿Se produjo este colofón caliguliano en Puerto Plata como tragedia o como farsa? No creo que haya sido como farsa.

Cayo Julio César Augusto Germánico era el verdadero nombre de aquél mejor conocido por su sobrenombre o apodo de Calígula. La caliga, una sandalia militar romana, que de niño usaba Calígula para bailar con gran destreza y entretener a los militares romanos es lo que genera dicho apodo con el que es mejor conocido en la Historia.

¿Quién se hubiera imaginado que aquél niño alegre y vivaz danzador experto, que con su baile le hacía gracias y entusiasmaba a los legionarios romanos, llegaría a ser el tirano terrible que llegó a ser, tanto que figura en La Galería de Energúmenos de la Humanidad y su perfil psicológico es incluso objeto de estudio por la Psicopatología? ¿Y quién se hubiera imaginado que en Puerto Plata, mil ochocientos veinticinco (1825) años después, se escenificaría un acto de cuño propia y estrictamente caliguliano?


Lic. Gregory Castellanos Ruano