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martes, 16 de abril de 2013

En Venezuela no hay la más mínima garantía de imparcialidad



El cuestionable triunfo de Maduro
El siete de octubre, cuando Hugo Chávez agradecía al pueblo venezolano su triunfo en las urnas, a su lado, ninguno de sus más cercanos colaboradores mostraba felicidad. Con el paso de los días, los rostros compungidos de aquella noche se convirtieron en la muestra más fehaciente del conocimiento del estado de salud del presidente por parte de su círculo más cercano. Pero la práctica política, en los países con acusada debilidad institucional, encuentra en la retención del Poder su mayor muestra de éxito político, sin importar que con ello se lleve de cuajo la incipiente democracia.

Antes de partir a Cuba, Chávez dejó a un presidente designado, Nicolás Maduro, y le pidió a los venezolanos apoyarle en caso de que él no regresara del predio comunista de los hermanos Castro. Tanto Maduro como Henrique Capriles contaban para este proceso electoral recién pasado con el apoyo de fuerzas extrapartido, el primero tenía a su favor todos los recursos del Estado y las instituciones de gobierno, así como al régimen cubano sirviéndole de asesor; mientras el segundo -como es lógico- fue reforzado por la diáspora venezolana contraria a Chávez, y hasta se menciona al Departamento de Estado de EE.UU.

De no ser por la manipulación del chavismo para aprovechar el duelo por la muerte de Chávez, al punto de especular con el posible envenenamiento del líder de la revolución Bolivariana, ambos contendores hubiesen competido en igualdad de condiciones. Maduro contó con el silbido de un pajarito que no tuvo Capriles, pero no solo eso, la derecha venezolana no mostró arrepentimiento por las décadas de gobierno en las que solo se interesó por lucrarse a costa del petróleo, mientras la mayoría de los venezolanos vivía por debajo del umbral de pobreza.

El desempeño de Maduro es cuestionable. El esfuerzo, los recursos y el abuso de poder no se corresponden con los resultados. Algunos atribuyen la diferencia de menos de un 1 % entre los dos contendientes -con el 99.12 % de los votos escrutados- a que Maduro no tiene el genio de Chávez, eso es más que evidente: Es más cómodo y productivo -a mediano y largo plazo- ser uno mismo, que fingir y copiar el estilo de otro, sin embargo, Maduro necesitaba del genio de Chávez para ya. Y esa falta de carácter y carisma no sólo le hizo perder apoyo dentro del chavismo, sino que no logró convencer a los abstencionistas. En el análisis, no se puede dejar de lado el desgate del chavismo en momentos en que los desaciertos en el manejo de los recursos del Estado y la economía quedaron al descubierto en pleno proceso electoral.

Nicolás Maduro es el presidente de Venezuela. Ninguna auditoría cambia los resultados de un proceso electoral, máxime si fue fraudulento y si la revisión es con el mismo CNE como árbitro; no existe ni la más mínima garantía de imparcialidad. Ante este panorama, sólo les queda a los venezolanos aprender a hacer limonada: El chavismo debe hacer todo lo posible para unificar a la nación, y la derecha debe demostrar a los venezolanos de abajo que en un eventual gobierno suyo no perderán los “derechos adquiridos” con Chávez, como son los derechos a la salud, la alimentación y un techo digno. ¡Capriles, váyase en paz!

Poner las barbas en remojo

Cuando un sistema de partidos está polarizado y atomizado, y además uno de los dos partidos o grupos de partidos se yergue en el descrédito, el escenario es propicio para que el partido que se haga con el Poder use los recursos del Estado para mantenerse siempre arriba, porque arriba es muy bueno. Esto pasa en Venezuala y por ese mismo camino va el sistema de partidos en República Dominicana con un PLD que usa el Poder para mantener la fidelidad de decenas de ventorrillos políticos que le garantizan llevarle la ventaja al PRD en cada proceso electoral, y un partido opositor desmembrado y confundido, tan confundido que ha elegido como líder del proceso de reestructuración a un político controvertido , generador de una gran tasa de rechazo a lo externo del partido, en detrimento del liderazgo menos viejo y con menos mácula. No es lo mismo copiar la estrategia política del continuismo y aplicar una política social empobrecedora, pues el resultado es una bomba de tiempo.

Patricia Báez Martínez
Z - 101 Digital
http://zdigital.do/app/article.aspx?id=93016#

miércoles, 13 de marzo de 2013

Vincho Castillo: funcionario ético sin ética



En materia de ética en República Dominicana, 'el zorro cuida las gallinas": Patricia Báez
La periodista y comentarista de la Z101, Patricia Báez, sostuvo que, pese al interés verbal expresado por el presidente Danilo Medina de encabezar un gobierno ético y transparente, en República Dominicana la ética está secuestrada cuando la Dirección Nacional de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG) la dirige Marino (Vincho) Vinicio Castillo.

La comentarista hizo un recuento de posiciones y casos cuestionables en los escasos siete meses de Gobierno en los que la DIGEIG no ha dicho ni hecho nada.

1er caso: El director de Minería, Alexander Medina, fue empleado de la Falconbridge por 35 años, por lo que es pensionado de esta empresa que quiere explotar, a toda costa, Loma Miranda. Recientemente el funcionario dijo que la explotación de Loma Miranda no causará daño al ambiente de La Vega, y privilegió que la minera explote la zona y saque los 18 millones de toneladas de oro para que ésta se pueda mantener por 20 años más en el país.

“Es necesario que se esclarezca cual es el principio que debe primar en la Dirección de Minería, si el economicista, es decir, obtener recursos a cualquier costo, o aprovechar los recursos mineros acorde a un plan de sostenibilidad ambiental y económica”, expuso la comunicadora en El Gobierno de la Mañana (5:00 a 6:30 am).

2do caso: El ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Gonzalo Castillo, quien siendo un importante funcionario del Gobierno, hombre de confianza Danilo Medina, a través de su empresa privada, Helidosa, mantiene un contrato con la Barrick Gold, la minera que explota la mina de Pueblo Viejo en base a un contrato leonino que apenas da el 3.2 % de los beneficios al Estado dominicano, y con la cual el país y el Gobierno tienen conflictos de intereses.

“Como dijimos ayer, este funcionario viola el artículo 135 de la Constitución, varios artículos de la ley 41-08 de Función Pública y el Código de Pautas Éticas que el Consejo de Gobierno aprobó el 22 de agosto pasado, sin embargo, ¿quién lo interpela, quién lo cuestiona e investiga? Nadie”, porque –como explicó- quien debe investigar estos conflictos de intereses y hacer recomendaciones, también viola las legislaciones dominicanas.

3er caso: El director de la Dirección Nacional de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG), el propio Vincho Castillo, viola -como mínimo- los numerales 2, 9 y 16 de la Ley 41-08 sobre Función Pública, al abogar porque el Estado dominicano honre el contrato con la ICCSI, para la instalación de un sistema de Rayos X en los puertos, uno de cuyo accionistas es el médico Salomón Melgen, quien tiene una relación de parentesco con él. Tanto el fenecido Miguel Cocco como Rafael Camilo, ex directores de Aduanas, consideraron el contrato lesivo al interés nacional.

“Esto es como que la iglesia esté en  manos de Lutero o que el zorro cuide las gallinas en este país. ¿Cómo va Vincho Castillo a investigar y a disciplinar a los funcionarios corruptos si él comete actos de corrupción en el ejercicio de sus funciones?”

Patricia Báez recordó que la DIGEIG tiene un departamento, de Investigación y Seguimiento (DIS), el cual –según la propia página web de la institución- es el encargado de recibir e investigar las denuncias hechas por ciudadanos o por rumor público, por supuestas violaciones al régimen ético, disciplinario y de prohibiciones establecido en la Ley 41-08.

El numeral 2 del artículo 84 de la Ley 41-08 tipifica la acción de Gonzalo Castillo como lesiva a los intereses del Estado, pasible de destitución, por lo que la comunicadora le recomendó al funcionario rescindir el contrato con la minera o renunciar al cargo, de lo contrario, el Presidente puede destituirlo. Sin embargo, ni el Presidente ni el director de Ética se han pronunciado al respecto, mientras el mandatario anuncia otro código, esta vez para evitar las muertes maternas.

Redacción Z -101 Digital
Z -101 Digital
http://zdigital.do/app/article.aspx?id=90256#

martes, 11 de diciembre de 2012

Cuidado con las colas de papel!


Canalladas de un embajador
A Olaya Dotel y a César Medina les conozco poco, pero si he de tomar partido, de seguro será por la politóloga y no por el empresario de medios y embajador. Por una razón sencilla: en lo poco que he visto de Olaya se percibe ética, profesionalidad, valentía y sintonía con los de abajo. No es recomendable hacerlo por “todo el mundo”, pero por Olaya me atrevo a poner la mano al fuego porque, lejos de lo que la acusa el empresario, no veo en ella atisbo ni de canalla ni de miedosa.

Olaya no es sólo una señora, como le da el título Medina, Olaya es una politóloga y catedrática, con prestigio sobrado para participar en los hoy proscritos Informes de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y en otras investigaciones nacionales e internacionales.

Olaya no tiene miedo, no creo que haya orquestado una acción contra César Medina, por temor, porque haya sido supuestamente evidenciada como la cabeza de las protestas contra el Gobierno en las que se exige el fin de la corrupción y la impunidad en el país. Olaya no tiene  miedo, porque no tiene nada que perder, porque nunca ha tenido nada, y tal vez no lo tendrá. Porque trabaja a deshora para ganarse el sustento, para no rendirse ante el poder corruptor y seguir criticando en voz alta.

Olaya no es una canalla, ni se reúne con pillos, porque ni engaña al Estado dominicano cobrando 40 mil euros mensuales sin trabajar, ni esquilma las cuentas nacionales a cambio de ser caja de resonancia del gobierno; ni es una traidora, una vendida, una veleta, que se va con el que mejor le pague.

“Los pillos” bien hicieron en reclamar que el embajador en España se ocupe de sus funciones, porque él también es un empleado público -pagado con los impuestos que – a punta de asalto legal- los gobiernos le sacan a este pueblo- como para que esté paseándose por playas caribeñas haciendo de Sherlock Holmes, cuando todo el mundo sabe que es un profesional de la adulonería y no barata. Es justo, que en un contexto como el actual, a éste se le solicite ocuparse de sus funciones.

El señor Medina se contradice cuando acusa a Olaya de orquestar un “madrugonazo” y luego admite que su activismo cívico-social, su base de acción, no cuenta con recursos económicos. ¿Se da un “madrugonazo” solo con las ideas y la voz? Un poco más de cerebro a la hora de articular el ponzoñoso discurso, señor embajador.

Es sumamente cuestionable y vergonzante que un empresario de los medios de comunicación, ahora embajador, haga uso y abuso de supuestos informes de seguridad del Estado para perseguir a ciudadanos, en especial a una ciudadana como Olaya Dotel, cuya mayor divisa es su diafanidad espontánea. De seguro que si la cuestionan ella contestará, porque a diferencia de nuestros gobernantes, no tiene nada que esconder. Pero los cobardes actúan así, en las sombras y a la sombra del poder putrefacto.

Ahora bien, cuando César Medina recibe los supuestos informes de seguridad, ¿los recibe como periodista o como embajador?

Si los recibe como embajador, a César Medina no le queda más que hacer uso de los mecanismos del Estado para que esa información se maneje de manera confidencial y se tomen las precauciones o correctivos, como se manejan los informes de seguridad en países con cierto grado de institucionalidad. Que un embajador salga a divulgar supuestas informaciones de Estado para beneficio propio y de sus mecenas político-económicos, es un acto de indelicadeza imperdonable tanto de parte del embajador como del Presidente que lo autoriza o lo ignora.

Si los recibe como periodista -pues hace uso de los “informes de seguridad” para difundirlos en su programa de TV y columna periodística-, es un grave error y delito de parte del Estado, encargado de proteger a sus ciudadanos, no de exponerlos a que un vocinglero bien pagado les ponga una etiqueta de subversivos, anarquistas o desestabilizadores del sistema (en su caso se violentan los artículos 8, 38, 42 y 44 de la Constitución dominicana). Y, por cierto, ¿De cuál sistema usted habla? El que ha permitido en un solo año el déficit fiscal alcance los 203 mil millones de pesos sin ningún tipo de responsabilidad ni consecuencias. ¡Por Dios! Respeto, que nosotros también conceptualizamos.

Pese a esta nube negra que se cierne hoy sobre la cabeza de la colega Olaya Dotel, tengo confianza en el futuro, porque atrás quedaron los tiempos en que las mujeres anti-sistema eran acusadas de brujas y quemadas en la hoguera. Todo lo contrario, si a las puertas del siglo XXI ha de arder alguien en la hoguera de la indignación nacional, son los polític@s corrupt@s.

¡Cuidado con las colas de papel!

Patricia Báez Mariñez
Z - 101 Digital
http://z101digital.com/app/article.aspx?id=82946
 

lunes, 29 de octubre de 2012

Sin las manos llenas de dineros públicos, el PLD y Danilo Medina no son nada en este país



Rúbrica de la soberbia
Durante las dos últimas administraciones del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ese grupo político ha sido la más evidente muestra  de la soberbia, con un secretario general, miembro del Comité Político y presidente del Senado como su mejor exponente. El control del Ejecutivo, del Congreso, las Altas Cortes, la Cámara de Cuentas, los gremios profesionales, forma parte del componente síquico de esa soberbia, que les tiende a “los muchachos de La Vanguardia” una alfombra roja para entrar al gran salón del uso y a abuso de los recursos del Estado y del Poder.

Desde la tarde de este viernes, 19 de octubre, retumban en nuestras mentes las palabras del Presidente Danilo Medina en la toma de posesión, hace escasamente 64 días sin las 500 noches de Sabina. El que por años fue el estratega del PLD y hoy nos honra en la Presidencia, expuso ante la Asamblea Nacional y una gran delegación internacional, que no tenía mayor compromiso que defender su Patria: “Hoy, cambio mi alma de individuo por el alma colectiva de mi pueblo; hago de mi cuerpo una extensión del cuerpo de la República y siento en mi sangre su energía vibrante, indivisible e indestructible”, fueron sus primeras palabras aquella mañana primorosa.

La extensión del cuerpo de Danilo Medina le ha solicitado que no ejecute una reforma tributaria, un paquetazo fiscal con forma de enema, sino que sea el impulsor de lo que allí prometió, un pacto fiscal. Pero al Gobierno le ha faltado la humildad, el temor a Dios que en aquella mañana mostró Danilo Medina, y más que temor a Dios, el temor a la historia que debe primar en un político.

Se ha roto el diálogo entre el Consejo Económico y Social (CES). Durante estas semanas de discusiones, de risas tristes por las tripitas, orejitas y hociquitos, al Gobierno le fueron hechas–al menos- cuatro propuestas que rechazó, incluida una del ‘PRD institucional’, porque todas iban dirigidas a reducir el gasto público excesivo que ha caracterizado a las administraciones moradas. Este era el momento para que Danilo Medina demostrara su interés por el pueblo dominicano y honrara su promesa de gobierno de unidad nacional que hizo aquella mañana de mediados de agosto, pero el absceso volvió a brotar pus, ¡perdón!: Soberbia.

El Gobierno ha dicho que implementará la reforma fiscal en su versión original, menos las tripitas y los entresijos, que hoy han subido a la categoría de error tipográfico.

Sigamos recordando al Danilo del 16 de agosto -y congelemos en nuestra mente como si fuera una de las emblemáticas fotos del Jefe que adornaron la casa de algunos de nuestros abuelos-, ese día en que se inclinó ante Dios a pedirle que lo mantuviera en el camino de la justicia, la humildad y el equilibrio.

Allí pidió a su Dios que no lo dejara “llevar por la soberbia, el odio, la frialdad, la insensibilidad, la vanidad, la arrogancia y la prepotencia… No voy a negociar con la mediocridad, no voy a negociar con los deshonestos, no voy a negociar con el desgano… (seré) implacable con los deshonestos, los oportunistas, y los soberbios”, y por eso rodó la cabeza del Cordero inmolado de Haivanjoe Ng Cortiñas, para poder justificar la soberbia de una reforma injusta y que someterá más en la pobreza a los ya pobres de solemnidad.

“La experiencia contemporánea muestra que los países cuya economía ha crecido de forma más rápida, justa y equilibrada, fueron aquellos que probaron que la mejor política de desarrollo es el combate frontal contra la pobreza, ampliando, fortaleciendo y defendiendo el nivel de vida de las clases medias”.

Prometió luchar contra la pobreza y la desigualdad, cuando todavía no había memorizado el cuento de Los Gallegos.

Prometió un Pacto Social, no fiscal, y ese Pacto Social estaría integrado por el pacto fiscal, el pacto por la educación y el pacto del sector eléctrico.  Pero es  verdad, nunca habló de reducir el gasto: "Pactaremos con la sociedad, una reforma fiscal integral, que asegure elevar la calidad del gasto y, a la vez, garantice la disponibilidad de recursos, para impulsar las tareas del desarrollo", porque el gasto excesivo, que sólo en 2012 fue de 22 mil millones de pesos, es el que le garantiza la eternización del PLD en el Poder -es la llave para que Danilo Medina pueda o impulsar una reforma constitucional que le permita la reelección consecutiva o esperar al 2020, a que uno de sus camaradas abandone la silla, porque es un partido corrompido y corruptor- y no el motor impulsor de las 'transformaciones necesarias' (palabra de candidato presidencial, pero contextualizada desde la ciudadanía) que requiere la nación dominicana.

Sin las manos llenas de dineros públicos, el PLD y Danilo Medina no son nada en este país consumido por la pobreza y las frustraciones sociales, políticas y económicas.

Sin embargo, también con las manos llenas de recursos -como hasta ahora lo ha hecho y con una reforma tributaria- podrá enfrentar a las clases populares no vendidas, a lo que queda del movimiento sindical y gremial, a los comunicadores sin precio, tendrá que enfrentar a las madres dispuestas a todo por darle de comer a sus hijos, hasta a lanzarse a las calles. El PLD tiene vasta experiencia en sofocar movimientos de protestas, reivindicativos, desarrollistas, progresistas; sabe como “pagar para no matar”, y para eso también necesita una reforma fiscal como esta, que aumenta el ITEBIS y amplía su base. Una reforma que arrasa a lo largo y a lo ancho.

Y como aquel discurso fue tan largo y tan lleno de palabrerías decimonónicas como corazón, pueblo, Dios, amor, humildad –todas dirigidas a engañar al ciudadano y ciudadana dominicanos-, sólo queremos recordarle al Presidente la frase bíblica (Mateo 7:15-20) que aquella mañana parafraseó:

“Por sus frutos los conoceréis”.
Patricia Báez Martínez
La autora es periodista y maestrante en Ciencias Políticas
Alto y claro
Z - 101 - Digital
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Imagen: Mural UV / http://mural.uv.es/carlole/pecados/soberbia/siberbia.html

jueves, 18 de octubre de 2012

Sin miedos ni chantajes políticos baratos, caiga quien caiga



No, Monseñor
No es de extrañar que el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Monseñor Agripino Núñez Collado, al presentar el informe solicitado por el Presidente para determinar lo que es tan evidente como el gorila de Roberto, rápidamente se despachara con una propuesta de borrón y cuenta nueva.

Núñez Collado recomendó al Gobierno una serie de iniciativas de cara a recuperar la confianza de la población, como son mejorar la calidad del gasto, aumentar los niveles de transparencia en la gestión financiera del Estado y establecer mecanismos de monitoreo social, auditoría y responsabilidad fiscal. En síntesis: Palabrerías.

Monseñor, me pregunto, quién le pidió a usted recomendaciones. Se le solicitó un diagnóstico, no el tratamiento a la enfermedad, que no es sarampión, sino una displasia. Como médico, usted no me representa, como no me representó cuando se discutió el artículo 37 de la nueva Constitución. Mire que la herida es reciente.

Esos 469 mil millones de pesos en gastos excesivos, no los quiero pagar yo y darle una “nueva oportunidad” a este mix de funcionarios viejos y nuevos sin distinción moral. No pagaré a Danilo porque cuando me presentaron el menú, yo no lo elegí a él, yo opté por una oferta nueva, tan fresca como una ensalada de rúcula, que arrancara de cuajo la inmundicia política que hoy usted pretende cubrir.

No me da la gana de perdonar a la anterior administración en sus desafueros de Poder, en su gula monetaria, en esa soberbia priísta antidemocrática y de mal gusto, en su afán de imponer a un candidato de su partido para tapar sus propios excrementos cual gato educado. Pero el tufo es inaguantable.

Para que el presidente Danilo Medina pueda recuperar la confianza de este pueblo mil veces vejado, es hora de que él se desvincule de la propia maquinaria que lo llevó al Poder y cierre los ojos, cual gato que recibe de comer, y de riendas sueltas a la Procuraduría General de la República en la lucha contra la corrupción. Se aceptan después los adornos y guirnaldas como la Dirección de Ética.

Sin miedos ni chantajes políticos baratos, caiga quien caiga: Morado, rojo, blanco o color “monojuyendo”.

Los dominicanos honrados no tenemos vela en el entierro de la corrupción, si a medio país  el Presidente debe “trancar” así deberá ser. Cuando menos, la anterior administración que lo alzó en loca caravana se aseguró de construir nuevas, espaciosas y cómodas cárceles, como la levantada por la OISOE en Higüey.

No se preocupe, señor Presidente, los ladrones estarán bien.
Patricia Báez Martínez
La autora es periodista y maestrante en Ciencias Políticas
Z - 101 Digital
http://www.z101digital.com/app/article.aspx?id=78352