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viernes, 18 de noviembre de 2016

Actuación, mitomanía o disfunción cerebral? / Vídeo


Solicitamos la opinión de psiquiatras, psicólogos y terapeutas
Luego de ver esta impactante intervención del presidente del Senado, secretario general del PLD y miembro del comité político de esa agrupación; Reinaldo Pared Pérez, no nos atrevemos a emitir opiniones sobre las palabras que han quedado grabadas en un vídeo difundido por Diario Impacto RD y que posteara en YouTube, Somos Pueblo.

Tan solo queremos recordarles que en el PLD, han sido involucrados en supuestos actos graves de corrupción su Presidente, su secretario de Organización, su secretario de Finanzas, su secretario de Asuntos Electorales y casi por completo su comité político y su comité central. Nada de esto tiene que ver con percepción, sino con impunidad y evasión de los tribunales para dilucidar ante la justicia a los supuestos corruptos. Aquellos casos archivados no son percepciones, son escapatorias a las consecuencias penales.

Las insólitas palabras de Pared Pérez podrían catalogarse como actuaciones teatrales, el ejercicio de una mitomanía enraizada en los miembros de su agrupación política o un coma cerebral que lo está abstrayendo de la realidad en que vivimos en República Dominicana.

Basta poner atención a la expresión facial del Presidente del Senado, sus gestos corporales y su tartamudeo recurrente; para llegar a conclusiones que erosionan de por vida su credibilidad y respeto.

Solicitamos la opinión de psiquiatras, psicólogos y terapeutas para que expliquen esta inconducta de un funcionario que debería por lo menos respetar a los que lo favorecieron con su voto electoral para que fuera senador del Distrito Nacional. En nuestra casilla de comentarios pueden hacerlas en completa confianza





Jeannelle Koss / Desde La República Dominicana

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mitomanía, mentira patológica o pseudología fantástica son tres de los varios términos aplicados por los psiquiatras para nombrar el comportamiento de los mentirosos compulsivos o habituales.

La mitomanía fue descrita por primera vez en la literatura médica en 1891 por Anton Delbrueck. A pesar de ser un tema controvertido, la mentira patológica se ha definido como una invención inconsciente y demostrable de acontecimientos muy poco probables y fácilmente refutables.

Características
Las características que definen pseudología fantástica son:

Las historias contadas no son del todo improbables, ya que a menudo tienen algún atisbo de verdad y siempre son muy formuladas (esto puede deberse a que se piensa demasiado en todas las probabilidades de que un evento se lleve a cabo, de qué manera y en qué circunstancias). Las historias no son delirios o una manifestación de la psicosis: si se le presiona, la persona puede llegar a admitir que lo que cuenta no es cierto, aunque de mala gana y en casos más fuertes el individuo no admitirá la verdad, generalmente terminará desviando la conversación con halagos físicos u otros temas relacionados que contengan mayor veracidad.
La tendencia a mentir es duradera, no es provocado por una situación inmediata o por la presión social sino que más bien se trata de una característica de perturbación de la personalidad.
El motivo interno último, no el externo, de dicho comportamiento se puede discernir clínicamente.
Las historias contadas tienden a presentar al mentiroso de manera favorable. Por ejemplo, la persona puede presentarse a sí misma como alguien increíblemente valiente, sabio.
La pseudología fantástica también puede presentarse como falsos recuerdos, donde el paciente realmente cree que los acontecimientos ficticios han tenido lugar, sin tener en cuenta que estos eventos son fantasías de su mente. La víctima puede creer que él o ella ha cometido actos sobrehumanos del altruismo y amor o actos igualmente grandiosos de una maldad, que responden a sus propias fantasías, generalmente se crea tanto un perfil de cada persona que ve y de como admira una personalidad en especifico, se podría decir abiertamente que esta persona no adquiere una personalidad aunque tenga un carácter generalmente negativo.

Los mentirosos patológicos
La mentira en el caso de los mentirosos patológicos es un acto inconsciente por adicción a mentir.

Mentir con frecuencia es un síntoma de varias enfermedades mentales. Por ejemplo, las personas que sufren de trastorno de personalidad antisocial utilizan las mentiras sencillamente porque necesitan afecto. Mienten, algunas personas con trastorno de la personalidad. En la mentira patológica, por el contrario, el individuo constantemente miente sin obtener ningún beneficio personal. Las mentiras suelen ser transparentes y con frecuencia parecen bastante creíbles.

Hay muchas consecuencias de ser un mentiroso patológico. Debido a la falta de confianza, la mayoría de las relaciones y amistades de los mentirosos patológicos fracasan. Si la enfermedad continúa avanzando, la mentira podría llegar a ser tan severa como para causar problemas legales, relacionados con el fraude.

La psicoterapia parece ser uno de los únicos métodos para el tratamiento de una persona que sufre la mentira patológica. No ha habido ninguna investigación realizada sobre el uso de medicamentos farmacéuticos para el tratamiento de los mentirosos patológicos. Algunas investigaciones sugieren que ciertas personas pueden tener una "predisposición a la mentira" debido a trastorno de la personalidad.

La mentira patológica es un fenómeno complejo, a diferencia de otras enfermedades mentales. Tiene muchos cambios en su vida las consecuencias para aquellos que tienen que vivir con la enfermedad. En la actualidad, el paciente se puede curar con ayuda psicológica.

Anónimo dijo...

La legalidad se sustenta en el respeto al sistema de derecho. La corrupción combinada con la impunidad atenta contra valores como la dignidad, la honestidad, el civismo y el patriotismo. La ilegalidad es parte activa de la corrupción, desviando los principios innegociables del comportamiento humano.

El daño ocasionado no sólo es un hoyo financiero, sino también moral. Decir hoy día a un ciudadano que es un patriota parece ser ridículo, cuando realmente debe ser la conducta más importante del comportamiento y el deber ciudadano. En cambio, los corruptos son amparados y reconocidos desde el poder por la permisividad a los actos delictivos. Estos corruptos se adaptan perfectamente al sistema carente de respeto a las leyes, y son el núcleo de las operaciones ilÏcitas, obstaculizando el bienestar de la gran mayorÏa del pueblo.

No pueden prescindir de las alturas del poder por el miedo a la fiscalización de fortunas no declaradas y mal habidas, y recurren a la compra de impunidad de la misma claque política en la oposición. El pueblo se hace preso de estos farsantes que conforman sus propios códigos de conducta compartida, en pocas palabras, con excepciones, estamos inmersos en una dictadura de partidos que se nutren y protegen en las legislaturas y procedimientos judiciales que sólo favorecen sus intereses.

De nosotros dependerá que surja una nueva fuerza capaz de respetar el sistema de derecho con la suficiente autoridad que requieren las circunstancias actuales; una fuerza que enfrente a estos farsantes, que sin ir a la guerra se tildan de combatientes, sin ser desprendidos y humildes se hacen llamar cristianos, predicando las escrituras bíblicas y se venden honestos siendo ladrones, amparados y protegidos por las estructuras del sistema desgastado.

El incumplimiento del 4% del PIB a la educación provocó que en un acto de civismo sin precendentes el pueblo exigiera el respeto a la legalidad que rige y protege sus reivindicaciones educativas, como el derecho a crecer, desarrollarse y progresar; un paso que de ahora en adelante marcará la ruta a seguir de las mayorías en defensa del patrimonio que les pertenece, al margen de decisiones políticas comprometidas.

En definitiva, la corrupción ha sido el principal obstáculo para la prosperidad en un país en vía de desarrollo, donde lo más importante debe ser la educación.

Ricky Noboa