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domingo, 4 de junio de 2017

Qué lástima no exista cadena perpetua en RD


Desopilante declaraciones de Quique Antún
He perdido unos momentos preciosos de mi domingo de descanso tan sólo para que mis visitantes y los dominicanos aprecien el grado de idiotez que los políticos tradicionales del patio tienen de nosotros.

Este dinosaurio político aboga porque la política no sea un negocio, él que usa su entelequia partidaria para servir de bisagra al mejor postor para conseguir cargos públicos, él, uno de los políticos más oscuros y menos transparente de la partidocracia. Sus declaraciones las hace desde un lugar donde están confinadas personas acusadas de hacer negocio con la política.

- Las palabras son de un individuo cuyo padre y hermano se vieron en feos y distintos incidentes en la Lotería Nacional, en el último gobierno de Joaquín Balaguer y en el primero de Leonel Fernández (en los años 1996 y 1997).

- Provienen estas frases cohete del administrador de los fondos del Partido Reformista Social Cristiano, cuya cúpula cuestiona la poca transparencia del gasto del dinero que asigna la Junta Central Electoral para periodos electorales y años ociosos. Propietario de una ONG que nadie sabe qué hace y en qué gasta los fondos asignados anualmente.

- Se expresa así quien quebró el Banco Nacional de la Vivienda, liquidándose y liquidando a todos su canchanchanes, repartiendo 106 millones de pesos y haciendo préstamos sin garantías a otro de sus hermanos y a sí mismo.

Qué lástima que no exista la cadena perpetua en nuestro Código Procesal Penal.


Jeannelle Koss / DLRD
Captura: Portada Listín Digital

miércoles, 5 de abril de 2017

Una cleptocracia que destruye todo a su paso


Partido único y ley de partidos
El Partido de la Liberación Dominicana no debió volver al poder jamás tras la experiencia del periodo 1996-2000 que fue un verdadero desastre con la corrupción campeando en todas las esferas del Estado, además de la incompetencia en el manejo de la cosa pública. Tan malo fue ese gobierno que el pueblo lo sustituyó.

El gobierno del Partido Revolucionario Dominicano, que encabezó Hipólito Mejía, debió descabezar al PLD sometiendo a la justicia y encarcelando a sus principales líderes y despojarlos de los bienes adquiridos fruto del tráfico de influencia y la prevaricación. Elementos había de sobra para terminar con la peste morada. Aunque se hizo el intento, faltó voluntad y coraje.

Pero el PRD no ha sido nunca un partido unificado con planes a corto y largo plazo. El PRD ha sido por años la suma de las ambiciones personales y grupales que le han impedido coherencia ideológica y propósitos estratégicos. El gobierno de Hipólito también lo era del presidente del Senado y de la Cámara de diputados, del presidente del partido, muchos de los cuales se dedicaron a torpedear o impedir las políticas públicas del mandatario.

Además de la crisis bancaria, que costó al país más del 20% del PIB, otros elementos, como la desunión y el proyecto reeleccionista que, como ha señalado autocríticamente el propio Hipólito, fue una “metida de pata”, impidieron que el PRD se mantuviera en el poder.

La cosa es que el PLD volvió al poder, pero con el propósito de no abandonarlo nunca más. Sus dirigentes principales, Leonel, Danilo, diseñaron un plan que consistía en apoderarse de todas las instituciones del Estado bajo el mando de un grupo reducido (Comité Político) que, utilizando todos los recursos se convertirían en el grupo económico más grande y poderoso de la nación.

Para evitar contratiempos, era necesario liquidar la oposición, lo cual lograron comprando y destruyendo prácticamente, primero al Partido Reformista, luego al otrora poderoso PRD. Las bases del PLD quedaron aniquiladas con los programas de asistencia sociales, las nominillas y otras prebendas. ¡El PLD se adueñó del país corrompiéndolo!

No hay una institución estatal que no gire a su alrededor, que no controle. En los hechos el PLD es un partido único. La democracia en sus manos es una caricatura, una farsa que sólo sirve para legitimar la continuidad de un gobierno ineficaz y corrupto que ha elevado la deuda externa a niveles inimaginables con sus consecuencias devastadoras en el futuro cercano.

Juan Taveras Hernández (Juan TH)

miércoles, 22 de febrero de 2017

La ciudadanía exige corruptos reciban el castigo de la ley


Corrupción e impunidad
Los términos corrupción e impunidad dominan el debate político y social, relegando a segundo plano la discusión sobre otros temas también importantes como pacto eléctrico, reforma fiscal y Ley de Partidos, señal de que castigo y transparencia ocupan rol principal en el interés ciudadano.

Corrupción se define como la acción y efecto de corromper, o en abuso de poder, de funciones o de medios para sacar provecho económico o de otra índole, en tanto que la impunidad se refiere a la falta de castigo ante una acción contraria a la ley.
Una sociedad no podría desarrollarse plenamente en términos de convivencia, si prevalece la corrupción asociada a la impunidad, porque tal condición corroe a las instituciones públicas, estimula la comisión de crímenes y delitos y fomenta las prácticas desleales en el ámbito empresarial.

Tan pecaminosa es la prevaricación que se refiere a los crímenes y delitos perpetrados por funcionarios públicos, como la corrupción que se acomete desde el ámbito privado o particular, más aun cuando se produce la asociación delictuosa entre un corrupto y un corruptor.

Es claro que la más cruenta corrupción o prevaricación se produce cuando el infractor la comete prevalido del poder o autoridad que le confiere un cargo público, en cualquiera de los poderes del Estado, pero también se corrompe desde la iniciativa privada.

La impunidad camina siempre del lado del Poder o de la influencia política, pero no pocas veces se asocia a grupos corporativos que fomentan deslealtad empresarial a través de monopolio, oligopolio, evasión, elusión o de asociación ilícita con esferas públicas para obtener privilegios.

Por el amplio espectro de acción y el inmenso peligro que supone para la convivencia, la economía y el ordenamiento social, se requiere que corrupción e impunidad sean denunciados como crímenes sin importar si se infligen desde los ámbitos del Gobierno, Congreso, Justicia o empresariado, porque la prevención y persecución de las infracciones delictuosas o criminales no pueden ser selectivas o excluyentes.

La ciudadanía exige que los corruptos de cualquier color, estén donde estén, reciban el castigo de la ley, no sin antes recibir un juicio justo, mediante el principio del debido proceso y de la presunción de inocencia, A lo que se aspira es a la vigencia plena de la ley.


El Nacional
Viñeta: Cristian Hernández

viernes, 16 de septiembre de 2016

Lo que conviene a cada quien


Conveniencias para la sociedad, el PLD y la oposición
Como los pragmáticos han impuesto su ley de que en política debe hacerse lo que conviene, resulta útil ejercicio separar el arroz de la paja en los debates y escarceos sobre la elección de nuevos directivos de la Junta Central Electoral y el Tribunal Superior Electoral, y las reformas de las leyes Electoral y de Partidos Políticos, para ver qué le conviene a la sociedad en general, qué es mejor para un PLD en control de todos los poderes del Estado, y cómo puede salir bien librada la oposición en la presente coyuntura.

Lo que conviene al país es que en la mesa de Agripino Núñez Collado sea concertada una reforma política y electoral que institucionalice y democratice el funcionamiento de los partidos políticos, y haga efectivo el postulado constitucional de que cada 4 años celebremos elecciones libres, equitativas y transparentes.

Esa es la conveniencia de la sociedad, porque con esas reformas empezaríamos a romper el cuello de botella institucional que aquí ha alargado la transición a la democracia por más de 55 años, demorando a su vez las posibilidades de que empecemos a forjar un país moderno, capaz de apalancarse en su excepcional ubicación geográfica y en la revolución tecnológica para emprender un estructurado modelo de desarrollo incluyente, equitativo, sostenible.

Al PLD le vendría bien que luego de 16 años de gobierno, que van para 20, en los que muchos de sus dirigentes han hecho acumulación original de capitales, el partido retorne a la abandonada filosofía de “servir al partido para servir al pueblo”, y vuelva por el camino real trazado por Juan Bosch de darle contenido institucional a la que llegó a calificar -no sin un dejo irónico- como “la mentada” democracia representativa.

Cuando se dirige a cumplir 20 años de ejercicio del poder, habiendo elevado la deuda pública de 7 mil 757 millones de dólares al cierre de 2005, a US$33 mil millones a julio de este año, más que cuadruplicándola; extrayendo vía impuestos estratosféricas sumas de los bolsillos de los contribuyentes; regodeándose por haber contribuido a que el país mantenga un alto porcentaje de crecimiento económico que no entra a las casas de la mayoría de los dominicanos, ni provee al pueblo educación de calidad, seguridad ciudadana, salud y seguridad social, agua, luz, etc.

Habiendo manejado tantos recursos y no siendo capaz de resolverle al pueblo servicios tan elementales, lo que al PLD le convendría ahora es una concertación política que despeje tensiones y crispaciones.

En cambio, lo que conviene a la oposición es que el PLD imponga a Roberto Rosario y su pleno en la JCE, que repita con una directiva del Tribunal Superior Electoral como la actual, que sólo emita fallos de conveniencia morada, que arranquen con otra reforma constitucional para reelegir al Presidente, desprecien el consenso social y se burlen del diálogo político, como hacen cotidianamente las plumas al servicio del partido de gobierno en sus engañosas columnas periodísticas.



Nelson Marte
elCaribe

martes, 21 de julio de 2015

Así como se compró la reelección...


Una advertencia
El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Lord Acton (1887)

El Estado nuevamente será un factor –tal vez determinante- en las elecciones del próximo año donde se “elegirán”, además del presidente, senadores, diputados, alcaldes y regidores.

Así como se compró la reelección, se tratará de comprar las elecciones para mantener el poder, garantizando el control del Senado y la Cámara de Diputados, al igual que la mayoría de los ayuntamientos, para lo cual se dispondrá de los recursos del Estado aunque se tenga que producir un déficits superior al creado por Leonel Fernández de 200 mil millones de pesos en el 2012.

No es casual que al plantear la modificación constitucional que permita la repostulación, no se hablara de aprobar una verdadera ley de partidos y otra de garantía electoral que permitiera transparencia y equidad en el uso de los recursos y de los medios de comunicación.

El PLD no quiere regulación, controles, y mucho menos equidad durante el proceso electoral. Se seguirá utilizando el dinero del Presupuesto Nacional a manos llenas, disponiendo cómo y dónde se gasta o malgasta.

(No dudo que veamos una foto junto a un letrero que dirá: “En esta casa Danilo es el jefe”, como tampoco dudo que los Volkswagen, -cepillos- se pongan de moda para vigilar las ciudades, conducidos por los integrantes del SIM (Servicio de Inteligencia Militar) para aterrorizar la población con los “calieses” y “los paleros de Balá”, todos en su versión morada).

Los 630 mil millones del presupuesto, los “donativos” brasileños, más los “aportes” de empresarios, banqueros (riferos) estarán al servicio de la reelección del presidente y sus senadores, diputados y alcaldes. Ese dinero sucio servirá para aumentar los programas sociales, como ya se está haciendo con la Tarjeta Solidaridad, Bono Gas, etc. Ese dinero lo veremos en Inespre, los Comedores Económicos, el Plan Social de la Presidencia y el Despacho de la Primera Dama. (Los gastos del gobierno aumentan vertiginosamente desde que se autorizó la reelección).

La “inversión” en propaganda y publicidad será espantosa. Lo veremos en la radio, la televisión, la prensa escrita y en las calles. Una buena parte de los “líderes” de opinión y dueños de medios de comunicación, harán su “Agosto” aprovechando la zafra electoral de la reelección.

Para lograr el control absoluto de los poderes del Estado, incluyendo los fácticos, Danilo cuenta con la Junta Central Electoral y el Tribunal Superior Electoral que en última instancia decidirá quién será y quien no, senador, diputado, alcalde o regidor, cuando lleguen las impugnaciones.

Y como si fuera poco, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, estarán prestas, armadas hasta los dientes, para defender, la repostulación de Danilo.


Juan Taveras Hernández (Juan TH)

lunes, 15 de junio de 2015

Concertaciones que debilitan la institucionalidad


Y dicen que todavía falta más
Los partidarios de la reelección presidencial han ganado la partida a costa de hacer la Constitución del país vulnerable a los apetitos de los políticos. La decisión es el resultado del arreglo de la pugna interna en el PLD, por un lado, y acuerdos con el PRD y el PRSC. El libreto no contiene nada destinado a fortalecer la evidentemente frágil institucionalidad del país, fragilidad que estimula que los partidos pisoteen su propia democracia interna al privar de sus derechos a muchos aspirantes a cargos electivos.

Pero eso no es todo. La misma posición dominante que ha restablecido la reelección presidencial se apresta a hacer nuevas modificaciones a la Constitución, para cumplir cláusulas de los acuerdos entre el partido en el poder y grupos opositores para validar la reelección. No descartemos, pues, cambios en el número de legisladores por cantidad de habitantes de las provincias o nuevos fraccionamientos del territorio nacional, entre otras disposiciones.

De nuevo queda en evidencia que los partidos políticos se juegan el crédito público que deberían robustecer, incurriendo en concertaciones que debilitan la institucionalidad, pero que les garantizan alcanzar posiciones de poder o preservar las que ya tienen. No es casual que en más de una década haya sido imposible un consenso que permitiera dotar al país de una bien concebida Ley de Partidos Políticos.

Editorial Hoy
Hoy

jueves, 12 de marzo de 2015

PLD camino de convertirse en Partido-Estado


FULGURAZOS

UNO

¿Por qué los diputados peledeístas violaron tan groseramente la Constitución, al aprobar el martes 3 de marzo una Ley de Partidos por mayoría simple, siendo obligatoriamente una ley orgánica? ¿Qué atemoriza a un partido que quiso sorprender con una ley de regulación partidaria mostrenca y nada transparente? ¿A qué obedece el descaro de presentar una ley que no fiscaliza los recursos empleados en las campañas y en las precampañas, que no viabiliza la representación de las minorías, que deja abierta el uso de los fondos públicos y permite la captación de dinero proveniente del narcotráfico, que pasa por alto una lista detallada de donantes, que nada tiene que ver con la democracia, que no establece un régimen de consecuencias, y que después de dieciséis años de espera es casi una burla a la nación, a las esperanzas de institucionalizar una práctica social tan degradada como el ejercicio de la política en nuestro país?

Todo encaja si entendemos que el PLD es un Partido-Estado, que ha perdido el hábito de competir en igualdad de condiciones, y aspira a seguir haciendo lo que está haciendo; porque el único destino del Partido-Estado es no dejar de ser una perpetua superación de sí mismo. El sostenimiento de los niveles de dirección de ese partido se realiza con fondos estatales, y en este momento los dirigentes prorrateados en las nóminas públicas pasan de veintiocho mil militantes. Eso al margen del dominio total del Poder Ejecutivo, las nóminas de ministerios y direcciones generales, la Cámara de Diputados y el Senado (con sus “Barrilitos” y “Cofrecitos”), los ayuntamientos, todo el poder judicial, la Junta Central Electoral, el Tribunal Constitucional, etc. Ese es el punto en el que confluyen las disonancias entre el discurso y la conducta, porque inquisitorialmente en el Partido-Estado el usufructo del poder manipula la conciencia, la palabra y la vida.

DOS

En el camino de convertirse en Partido-Estado el PLD ha pulsado todos los tinglados de la manipulación ciudadana. Ha adulterado la naturaleza libre del sufragio por múltiples vías: instrumentalización de los programas sociales, empleo del presupuesto público para financiar secretamente sus actividades partidarias, asimilación y destrucción de otros partidos, compra de dirigentes y generalización del transfuguismo, uso de los organismos impositivos para neutralizar empresarios, pago y jubilaciones a intelectuales orgánicos, híper corrupción corporativa, dictadura mediática, cooptación de periodistas, prostitución de la justicia, etc. Es contra ese telón de fondo que hay que ver el cinismo de esa Ley de Partidos; en un país de fantoches, de políticos bocones y de corruptos, por el que corren ríos de ron y cerveza, orines trasnochados y lavas de esputo de sus contertulios; y en el cual el PLD ha hecho lo que le ha dado la gana.

TRES

¿Cómo es posible que en un partido cuya espina dorsal era una proclama ética, ninguno de sus viejos robles moralistas haya levantado su voz para condenar la corrupción generalizada que lo cubre? ¿No hay una brizna, un leve eco, un mínimo estremecimiento de la conciencia, que recupere las antiguas enseñanzas del Maestro, y se enfrente al frenesí desbordado de la pequeña burguesía por enriquecerse desde el poder? ¿No queda nada de aquellos fuegos de moralidad que inflamaban a Juan Bosch en la tribuna, como si su obstinación fuera un loco viaje a su propia imaginación?

Leyendo la Ley de Partidos que impusieron en la Cámara de Diputados, y que luego retiraron; oigo como rechina, chirría, raspa y corta el murmullo de una vida que concebía la política como un ejercicio para el bien común; porque esa Ley es un monumento erigido a la pornografía política en nuestro país, y porque lo que esa Ley pregona está concebido para reiterar las prácticas políticas de un partido que ya no sabe competir en igualdad de condiciones, y que ha perdido toda moralidad pública cuando de defender sus privilegios se trata.

A quienes argüían la relación entre pornografía y política, pueden ver en la Ley de Partidos del PLD un modelo completo de arrogancia vulgar; no hay allí más que un espectáculo pornográfico, la descarada desnudez de un concepto narcisista que es la conciencia de su poder. Como si estuvieran solos en el mundo, paralizados por la visión manifiesta de su vanidad.

Andrés Luciano Mateo
Hoy

miércoles, 11 de marzo de 2015

El PLD va a la deriva


PLD: el despelote político
En los últimos 30 años, siempre que me preguntaron si el sistema partidario dominicano estaba al borde del colapso respondí con un no por tres razones. Cuando una democracia electoral registra un alto nivel de simpatía partidaria, un alto nivel de participación electoral, y cuenta con partidos en capacidad de competir por el poder (aun sean corruptos y clientelistas), no se registra una crisis que conduzca al colapso del sistema partidario.

Todavía hoy la sociedad dominicana sigue mostrando un alto nivel de identificación partidaria y de participación electoral (lo segundo se sabrá mejor en el 2016); pero el sistema partidario transita por un momento muy difícil, y de su capacidad de restructuración dependerá la supervivencia de los partidos principales.

De 1966 a 1986, el sistema político dominicano se caracterizó por el bi-partidismo con el Partido Reformista y el PRD. A partir de 1986 surgió el tri-partidismo con el PLD. El colapso del PRSC muerto Balaguer trajo de nuevo el bi-partidismo a partir de 2008 entre el PLD y el PRD. Pero la división del perredeísmo post-2012 dejó el país con un solo partido de cierta estructuración y capacidad de ganar elecciones: el PLD.

Ahora, la confrontación entre leonelistas y danilistas socava la unidad de ese partido. Por ejemplo, a marzo de 2015, el PLD no ha logrado consensuar posiciones con respecto a leyes importantes como el Código Penal y la Ley de Partidos Políticos, y mucho menos sobre la reelección.

En esta lucha voraz de poder en el PLD, surgen las acusaciones que revelan el despelote y las complicidades en la política dominicana. DICAN, Quirino y Félix Bautista son muestras fehacientes.

Estos casos apuntan a la dificultad del único partido que quedaba en el sistema político dominicano de establecer un sistema de transparencia y consecuencias, esencial para que la República Dominicana dé un salto democrático y no se ahonde el camino hacia la disolución del sistema partidario vigente.

En este momento, la estabilidad del sistema político dominicano proviene fundamentalmente del alto nivel de aprobación de Danilo Medina. Es el pegamento político. Una vez se remueva esa variable, el sistema político no tiene resortes suficientemente fuertes para seguir sorteando con relativa facilidad los desafíos políticos. La corrupción corroe la confianza ciudadana, la delincuencia aterra a la población, y el costo de la vida abate el presupuesto familiar. La relativa estabilidad macro-económica ha sido el antídoto.

Hoy el sistema partidario dominicano está en alto riesgo y la causa fundamental es evidente: las ambiciones personales desbordan las capacidades institucionales en los partidos. Esto provocó las divisiones en el PRSC y en el PRD, y ahora amenazan el único partido del sistema que había logrado cierta articulación de criterios en los asuntos centrales.

La disyuntiva actual del PLD es si cambia nuevamente la Constitución para permitir la repostulación de Danilo Medina e impedir la de Leonel Fernández, quien la cambió en 2010 en busca de una repostulación en 2016; o si Fernández impone su cuarta postulación. Cualquiera sea el resultado, dejará descontento a un importante segmento del peledeísmo, y las diferencias no podrán ser fácilmente matizadas por el Comité Político como era usual en el pasado.

La evidencia más clara de la magnitud de las tensiones entre el leonelismo y el danilismo es la actual disfuncionalidad del Comité Político para sortear los grandes asuntos políticos del momento. Ante la incapacidad de acordar, no pueden reunirse; y hay una sensación en el ambiente de que el PLD, al igual que los otros partidos, va a la deriva. He aquí su desafío.

Rosario Espinal
rosares@hotmail.com
Hoy

lunes, 9 de marzo de 2015

Caminando por la web XXIV


Nota: Caminando por la web es una serie que trata de ser informativa, educativa y con un toque de humor. De ninguna manera se toma en serio su contenido, no es más que un recorrido breve por lo que se mueve en la Internet. Bajo ningún concepto busca ofender ni burlarse da nada ni de nadie.  Esta es la entrega #24, puede ver las otras en nuestros archivos, solo tienen que buscar al final del post en las etiquetas: Caminando por la web y luego, para pasar a las páginas siguientes, entradas antiguas.


100 años de la botella clásica de Coca Cola. En la primera imagen pueden apreciar que la botella clásica de Coca Cola apareció en el mercado en 1915, está celebrando en este 2015 un siglo de existencia. En la segunda foto los diferentes modelos de la 'Cuntour", que así se llama este modelo, y su diseñador fue Alexander Samuel. Como todos los comerciales en este blog, este también es gratis.


El peligro de que soplen los vientos. Nunca es más peligroso que soplen los vientos como cuando se está al borde del precipicio.


El valor de las mujeres. "Siento pena por los hombres que no saben valorar a las mujeres. Yo, solo con verlas, ya se más o menos cuánto cobran". Anónimo. [Leído en Diario Libre]


Ley de Partidos. Hay serias sospechas de que estos son los responsables de modificar y aprobar una Ley de Partidos en la Cámara de Diputados con dudosos e inconfesables fines.


Problema de idiomas. En la India hay una campaña en contra de las crecientes violaciones y el acoso sexual a las mujeres, un problema de idiomas hacen parecer lo que no es. 


Minibús. Son 30 que hay montados, los conté 3 veces. No caben más porque el chofer, que maneja con el guía en el lado derecho, necesita ver por el vidrio delantero.


Desayuno gratis. Esta taquería ofrece desayuno gratis para usted y sus acompañantes si cumple con los requisitos.


El vestido de Irina Shaik. La despampanante modelo rusa Irina Shaik lució este precioso vestido y lo comparto con todas mis visitantes a ver si se animan a confeccionárselo. Lo tengo en lista para mi próxima visita a la modista. Ahí les dejo dos fotos más para que lo aprecien mejor.




Miguel Bosé. Este meme me lo enviaron ayer con motivo del Día Internacional de la Mujer, no estaría mal una parejita de cantantes Miguel y Ricky.


Más pa' lante vive gente. No te aferres a nadie, si no te quieren...más pa' lante vive gente.


La elegancia. Para que una mujer luzca elegante hoy día no necesita pantalones a media nalgas, tatuajes y piercings. No es necesario tampoco un vestido de marca costosa, extensiones en el pelo ni unos zapatos de mil colores. Observen a esta dama de pies a cabeza, no usa nada para llamar la atención y provoca la mirada de todos a su paso. ¿Estoy en lo cierto?

  
Los Kennedy's y Photoshop. Los genios de Photoshop no dejan de causar admiración en mi, esta foto es originalmente en blanco y negro. John, Bobby y Ted; aparecen a todo color gracias a uno de esos benditos genios.


Jeannelle Koss / Desde La República Dominicana
Todas las imágenes pertenecen a sus legítimos propietarios.

Abel Martínez, mago en la Cámara de Diputados


Otro tigueraje político con la Ley de Partidos
Los diputados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) retiraron el proyecto de Ley de Partidos que habían aprobado en primera lectura no solo por el rechazo generalizado al tigueraje político, sino también porque su aprobación fue claramente inconstitucional, como le advirtió la Oficina Técnica de Revisión de la cámara baja.

El simple retiro sigue negando la aprobación de una ley objeto de múltiples consensos en los últimos 16 años, incluyendo uno reciente, y ratifica la imposición peledeísta que también evade el proyecto de ley del régimen electoral sometido por la Junta Central Electoral (JCE) tras una amplia consulta y asesoramiento internacional.

Consensos durante 16 años 
La aprobación en primera lectura del proyecto de Ley de Partidos Políticos por la mayoría oficialista y sus aliados del Partido Reformista se correspondió con el tigueraje político que auspicia el presidente de la Cámara de Diputados, Abel Martínez, cuya última expresión había sido la reciente sanción del Código Penal, violando los procedimientos internos, la categoría de ley orgánica que requiere dos tercios de los votos, y sin votar las observaciones que le hizo el Poder Ejecutivo.

El proyecto aprobado con el rechazo de la oposición política desconoció un consenso a que habían llegado recientemente con otros partidos bajo la mediación eclesiástica y numerosos acuerdos al respecto logrados desde que se empezó a discutir esa ley en 1998, precisamente bajo hegemonía del PLD, en la Comisión para Reforma y Modernización del Estado en 1998-99, durante su primer período de Gobierno, ratificado en el Gobierno perredeísta por el Consejo Nacional para Reforma del Estado.

El propósito de una ley de partidos consensuada también formó parte del pacto suscrito en 2009 entre el presidente Leonel Fernández y el entonces candidato presidencial del PRD, Miguel Vargas Maldonado, y fue firmado también por el presidente Danilo Medina con la misma mediación de monseñor Agripino Núñez en la Universidad Católica Madre y Maestra. El proyecto, con diversas modificaciones, ha sido presentado al Congreso en una decena de legislaturas después de ser engavetado por el presidente Leonel Fernández en 1999. También los perredeístas evadieron su aprobación durante el período 1998-2006 cuando tuvieron mayoría en ambas cámaras legislativas durante 8 años, como ahora los peledeístas

Nuevo tigueraje político
 En septiembre pasado, cuando una comisión multipartidista había alcanzado otro consenso para la ley, el PLD presentó un texto que lo disminuye y desde entonces la presidencia de la cámara trataba de imponerlo, apelando incluso a incentivos económicos, según denuncia de opositores y confidencia de un senador peledeísta opuesto a la maniobra.

El martes 3, iniciando la primera legislatura del año, tras un informe de comisión, incentivada por “el mago” Abel Martínez, y pese al rechazo de la mayoría de los diputados perredeístas y del Partido Revolucionario Moderno, los peledeístas dieron la primera aprobación. Como no disponían de las dos terceras partes de los votos, y contra lo que todo el mundo decía antes, decidieron que no es una ley orgánica y la dieron por aprobada con mayoría simple.

Para la aprobación, la mayoría peledeísta desestimó la advertencia de la Oficina Técnica de Revisión Legislativa de la propia cámara, que en un documento fundamentado había concluido: “Dado que la pieza legislativa propone la regulación del derecho fundamental a la asociación política por medio de los partidos y agrupaciones políticas, además de que la figura de los partidos políticos fue constitucionalizada, este proyecto de ley es de naturaleza orgánica y por tal motivo, el pleno de la Cámara de Diputados deberá aprobar dicha iniciativa con el voto de las dos terceras partes de los presentes, acorde como lo exige el artículo 112 antes citado”.

La Ley de Partidos es orgánica, de acuerdo al artículo constitucional citado, no solo por regular el derecho fundamental a la libre asociación y por ser un mandato expreso del artículo 216 de la Constitución, sino porque también se refiere al régimen electoral y regula el derecho ciudadano a ser postulado a cargos de elección popular, aunque estas dos últimas causales no aparecen en la opinión de la Oficina Técnica.

La necesaria transparencia
Hasta algunos legisladores peledeístas han favorecido el proyecto de Ley de Partidos consensuado, como el senador José Rafael Vargas, quien consideró esta semana que debe suponerse que “nadie pierde garantizando la transparencia”. Se refería a la supresión de artículos o frases del proyecto de ley que se refieren a la licitud del financiamiento, que disponen identificar sus fuentes y sancionan los abusos del patrimonio público, lo cual ha sido el mayor motivo de confrontación.

Instituciones sociales como Participación Ciudadana y la Fundación Institucionalidad y Justicia han participado, desde el “Diálogo Nacional” auspiciado por el PLD en 1997-98, en las discusiones y consensos sobre la Ley de Partidos y encabezan los reclamos de transparencia, equidad y sanciones de los delitos electorales, lo que ratificaron esta semana. El Consejo Nacional de la Empresa Privada, la Asociación de Jóvenes Empresarios, y otras instituciones empresariales y religiosas también han insistido recientemente en una legislación que contenga el derroche de recursos proveniente del patrimonio público y de fuentes ilícitas, incluyendo el narcotráfico.

Es relevante que los peledeístas hayan burlado el consenso nacional en momentos en que la opinión pública está impactada por las denuncias del convicto narcotraficante Quirino Ernesto Paulino de que él y otros de sus colegas financiaron con por lo menos 200 millones de pesos las actividades políticas del expresidente Leonel Fernández entre 2001 y 2004, lo que tras varias semanas no ha sido negado por el presidente del partido morado.

También llama la atención la cínica actitud del vocero peledeísta en la Cámara de Diputados, Rubén Maldonado, responsabilizando a “sectores insanos”, políticos y sociales, por el retiro del proyecto, aduciendo que la sociedad civil es “enemiga del PLD” y llegando al extremo de proclamar que “la democracia, la institucionalidad y el fortalecimiento de los partidos han sufrido una estocada mortal por la actitud asumida ante el proyecto por el Partido Revolucionario Moderno y sus líderes”.

Vale advertir, finalmente, que el proyecto ahora retirado adolece de múltiples carencias de los reclamos para adecentar la actividad política, controlar los períodos de campañas electorales, el monopolio de medios de comunicación, la manipulación de encuestas y la equidad. Niega la cuota mínima femenina en los cargos de los partidos, y su régimen de sanciones es tan benévolo que no desincentiva los delitos electorales. Aún en fraudes y abuso del patrimonio público, algunas multas serían de 20 salarios mínimos oficiales, (actualmente de 5,117 pesos), que apenas pasarían de los 100 mil pesos, luego de que sea cosa definitivamente sancionada por los tribunales en largo proceso, menos de lo que requeriría un abogado de tercera categoría para iniciar una defensa. Las suspensiones del financiamiento público son de 6 meses y las condenas de cárcel, cuando proceda, de 6 meses a dos años.

Juan Bolívar Díaz
Hoy

sábado, 7 de marzo de 2015

La Ley de Partidos que pretendía aprobar el PLD


¿Ley o estafa?
Es evidente que el PLD como partido político ha perdido el norte.
Porque oponerse, como se opone el PLD, a que en la Ley de Partidos se exija a las organizaciones políticas identificar el origen de los dineros que reciben; y oponerse a que se prohíba el uso de los recursos del Estado para provecho de cualquier partido, así como excluir de dicha ley los acápites que se refieren a la igualdad de oportunidades a la mujer, desmiente su pretendida condición de organización política democrática que abreva en el legado ético liberal de Juan Bosch.

Ni siquiera ha tomado en consideración el impacto estremecedor que han tenido en la sociedad dominicana las recientes denuncias sobre un supuesto financiamiento masivo del narcotráfico al PLD.

El mejor desmentido a esas acusaciones hubiera sido un PLD aprobando en el Congreso una ley que exija la rigurosa identificación de los orígenes de los fondos que se aportan a los partidos y, de igual modo, la prohibición del uso de los recursos públicos a favor de cualquier organización política.

Oponerse a que se identifiquen las fuentes del dinero sería legitimar a los partidos políticos como lavadores de activos y como un espacio impune para “inversiones” que habrá luego que pagar con contratas y robo en perjuicio de un pueblo con más del 40% de su gente en la miseria.

La ley que pretendía aprobar el PLD es, como dijera el diputado del PRM, Nelson Arroyo, una “ley de título, pero sin contenido”. Una ley que pareciera intentar darle sustento a la fea denuncia hecha por Quirino.

Desde hace años, el doctor Euclides Gutiérrez Félix ha dicho públicamente que “esa Ley de Partidos es una conspiración para destruir al PLD”. Es decir, es una ley para todos los partidos pero que solo destruiría al PLD ¡Vaya perla!

Ese parecería una admisión pública de que el proclamado “éxito político” del PLD se sustenta, en buena medida, en el uso sin límites de dineros ajenos. Ese discurso dicho en las alturas, abona el pragmatismo vulgar que aplican abajo diputados, activistas y ciertos comunicadores.

Antonio Almonte
El Nacional

Leonel Fernández expuesto a riesgos mayores


Un mensaje a Leonel
Al calendario de Abel Martínez –en el que hace alarde de su belleza física– muy pocos han hecho caso. Mayor repercusión ha tenido el agudizamiento de la crisis en las relaciones de República Dominicana y Hatí, por un lado y, por otro lado, la aprobación, con mayoría relativa o simple, de la Ley de Partidos, de manera sustancialmente reducida.

Desvirtuar el espíritu original de la Ley de Partidos Políticos se percibe como un exceso más de los tantos que suele cometer el oficialismo, pero no relega para nada la noticia de la llegada al país de Quirino Ernesto Paulino Castillo y las acusaciones hechas en contra del doctor Leonel Fernández. Se insiste en la búsqueda de una noticia o palo periodístico que saque a Quirino de los medios impresos y audiovisuales, así como de las redes sociales.

¿Cuál puede ser ese hecho noticioso tan trascendente? Me da la impresión que los ultranacionalistas vienen abogando por una tragedia con los vecinos haitianos que saque de los espacios periodísticos a Quirino, acontecimiento que serviría de pretexto, además, para incrementar el falso sentimiento patriótico que enarbolan, en lo que Leonel Fernández, confirmado ya como el líder de la ultraderecha dominicana, se repone de la caída sufrida.

Leonel Fernández exhibe silencio, pero sin dejar de hacer lo que sabe hacer: “establecer la agenda nacional”, mediante una poderosa red propagandística que involucra a centenares de medios de comunicación social y a miles de periodistas en toda la geografía nacional. Lo he dicho ya en otras entregas, Fernández sabe de comunicación e invierte en comunicación.

Pero Leonel podrá invertir los temas de la agenda nacional a su conveniencia todas las veces que quiera, lo que no podrá jamás es persuadir al Departamento de Estado sobre la viabilidad de su candidatura presidencial para la contienda comicial del 2016. No faltan expertos sobre política internacional que sostengan que las acusaciones de Quirino cuentan con la anuencia de Estados Unidos.

Y que ese es un mensaje claro a Leonel Fernández para que desista de sus aspiraciones presidenciales. Que de insistir en su pretensión se expondría a riesgos mayores, incluyendo una eventual extradición, precedente que involucra a otros antiguos jefes de Estado de la región, inclusive por delitos menores a los que atribuyen al presidente del PLD.


Danilo Cruz Pichardo
El Nacional

viernes, 6 de marzo de 2015

Por qué el PLD no quiere una Ley de Partidos?


La Ley de Partidos y el PLD
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) no quiere ley de partidos y agrupaciones políticas. Eso es definitivo. Como tampoco quiere una ley de garantías electorales, ni nada que se parezca. El PLD no quiere controles ni supervisión de nadie.

El PLD quiere mantenerse en el poder de cualquier forma y manera. Por las buenas o por las malas, legal o ilegalmente. Legítima o ilegítimamente. Si la ética y la moral les son favorables, bien, si no, que se vayan para el carajo esos valores, porque dicen sus dirigentes, en política lo importante son los resultados.

Y para intentar perpetuarse en el poder, el PLD cuenta, no solo con el control absoluto del Congreso, la Junta Central Electoral, el Tribunal Superior Electoral, sistema de justicia con los jueces y los fiscales incluidos; buena parte de los medios de comunicación con los principales comunicadores convertidos en bocinas, cornetas y belloneras.

Como si no bastara, el PLD ha comprado una gran cantidad de partidos, como el Revolucionario Dominicano (PRD), que ahora es una entelequia cómplice de todo lo arbitrario y brutal que comete el Gobierno morado todos los días.

A todo ese poder político, al PLD hay que sumarle el poder económico que ha acumulado en los años que lleva administrando el Estado, pronto serán 16, como si le perteneciera. La corrupción ha sido el método de la acumulación de riqueza de sus principales dirigentes, que pasaron, de pobres diablos, a dioses súper poderosos e intocables porque están protegidos por el borrón y cuenta nueva de la tolerancia y la impunidad.

Con todos esos poderes y esos recursos, ¿por qué aprobar una ley que busca rescatar el sistema de partidos, democratizar y transparentar las actividades políticas, equidad en el uso de los recursos y de los medios de comunicación? ¿Para qué una ley que evite el transfuguismo, la compra de conciencia y de votos, si precisamente ahí está la fortaleza del PLD? ¿Qué gana el PLD con una ley que limita al presidente de la República en las campañas electorales, que no puede utilizar las “inauguraciones” de obras públicas en medio de un proceso electoral, ni hacerle “regalos” a la gente? El PLD no quiere ley de partidos porque entiende que no le conviene.

Una ley clara en lo relativo al financiamiento de los partidos y candidatos para evitar el dinero sucio y los aportes desmesurados y secretos de empresarios, comerciantes, narcotraficantes y asesinos. ¿Para qué quiere el PLD una legislación como esa?

Con una buena ley es imposible o difícil que un presidente, valiéndose de su condición, emita un decreto para sí mismo creando una fundación para salir luego con el sombrero a extorsionar contratistas y suplidores del Estado, empresarios y comerciantes y recaudar cientos de millones de pesos como hizo Leonel.

Con una buena Ley de Partidos que condene y castigue el uso del dinero del Estado y el dinero sucio, tal vez no tendríamos los escándalos propiciados por reconocidos narcotraficantes deportados hacia Estados Unidos como el señor Solano, a quién el Gobierno de Leonel le otorgó, según sentencia de la Suprema Corte de Justicia, cinco mil millones de dólares en obras.

Tampoco habría hecho de las suya Arturo del Tiempo Márquez, ni Toño Leña cobraría lo invertido en campaña construyendo puentes y carreteras. Quirino Ernesto Paulino Castillo no estaría paseándose por algunos medios de prensa reclamándole a Leonel 200 millones de pesos que supuestamente le adeuda.

Pero parece que el PLD quiere muchos Quirino, Toño Leña, Arturo del Tiempo, Figueroa Agosto, entre otros aun no descubiertos, para que sigan, en su mundo de sombras, financiando campañas electorales y sus candidatos para que el dinero, venga de donde venga, siga siendo un factor determinante.

Un partido con tanto poder y con tantos súper millonarios, no quiere, no precisa, no necesita, ninguna ley que lo amarre, que lo supervise, lo vigile o lo condene, aunque sea moralmente.

El país vive una dictadura de partido único, constitucionalizada, centralizada, corrupta y depravada. Para arrancarle cualquier reivindicación es necesaria la unidad y la confrontación en el terreno que determinen las circunstancias. La oposición, encabezada por el PRM, debe unirse con otras fuerzas políticas y sociales para crear la Convergencia por un mejor país. Sin esa unidad, sin la lucha popular, será imposible derrocar al poderoso Partido de la Liberación Dominicana.

PD: Hipólito Mejía y Luis Abinader no pueden colocar sus aspiraciones, por legítimas que sean, por encima del interés del pueblo, al igual que Guillermo Moreno, Fidel Santana, Eduardo Estrella y demás líderes de la oposición. ¡Derrotar al PLD y echarlo del poder es una labor patriótica!


Juan Taveras Hernández (Juan TH)

jueves, 5 de marzo de 2015

Paridad en la Ley de Partidos



"NO AL FACISMO PELEDEÍSTA"

Lo que los peledeístas sacaron de la Ley de Partidos


Castigo a los morados y sus asociados en 2016
La inmoralidad del peledeísmo gobernante estuvo representada autoritariamente en la Cámara de Diputados. Los legisladores de la cleptocracia que manda y abusa desde 2004 aprobó en primera lectura la Ley de Partidos que excluye los siguientes puntos:

1 - La obligación de los partidos de informar quiénes son sus donantes privados.

2 - Rendir cuentas de la gestión de los fondos del pueblo que reciben vía la Ley de Financiamiento Público.

3 - Garantizar elecciones internas basadas en el voto libre y secreto de sus miembros.

4 - Respetar el debate democrático y el debido proceso de ley en sus controversias internas.

La venganza contra la Corporación PLD la realizará este pueblo en 2016, en las urnas.


Jeannelle Koss / Desde La República Dominicana

miércoles, 4 de marzo de 2015

Es una burla del PLD imposición de Ley de Partidos


Eduardo Estrella suma su voz al repudio intenciones de la cleptocracia gobernante
Santo Domingo.- El presidente del Partido Dominicanos por el Cambio (DxC), Eduardo Estrella, calificó como una burla a la población, a la democracia y a los actores del sistema político, la aprobación en primera lectura en la Cámara de Diputados, de la ley de agrupaciones políticas, porque a su juicio sólo obedece a los intereses particulares del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) Y con ella se pretende seguir secuestrando la democracia.

“Han sido olvidados la igualdad, participación, pluralidad, transparencia y un régimen de sanciones y consecuencias, con la finalidad de seguir manteniendo en el sistema partidario dominicano todas las injusticias, preferencias, inversión de valores y malas artes que implementa de forma descarada el PLD”, indicó.

Dijo que el modo como fue realizada la votación, violentando la constitución, es una muestra más de la forma de actuar atropellante e ilegal de como el PLD maneja las instituciones y el Estado dominicano.

“Hacemos un llamado a todos los sectores de la vida nacional a levantar su voz y evitar este nuevo atentado del PLD contra la democracia dominicana, debemos hacer entender a los legisladores que votaron a favor de este adefesio, que seguir este camino pone peligro la ya malograda institucionalidad y la tranquilidad del país”, manifestó.

Eduardo Estrella enfatizó que el Partido Dominicanos por el Cambio (DxC) acudirá a todas las instancias que permita la ley a los fines de que sea respetada la Carta Magna y los derechos fundamentales de la ciudadanía, ante “este mamotreto y tan grosera violación al Estado de derecho”.

“Nuestro partido depositó en la Cámara de Diputados la propuesta de ley de partidos el 1ro. De agosto del 2012, y así como otras iniciativas de sectores importantes de la sociedad, todas fueron ignoradas y hoy se hace un traje a la medida del partido de gobierno”, indicó.

Partido Dominicano por el Cambio (DxC)

miércoles, 18 de febrero de 2015

El dinero del narco se infiltró en los partidos


La denuncia de Quirino
El objetivo perseguido por el condenado por narcotráfico, Quirino Ernesto Paulino Castillo, es el presidente Leonel Fernández, y a mí, en lo personal, me parece que el móvil es pura venganza, posiblemente porque quien firmó su extradición a los Estados Unidos fue precisamente el presidente Fernández. Al margen de cuáles son los motivos que impulsan a Quirino, estas denuncias deben ser investigadas y aclaradas por el Ministerio Público, y ojalá que por los propios afectados.

Descartar las denuncias pura y simplemente por quien las hace, es desconocer cómo se opera en estos ámbitos. Es cierto que la palabra de Quirino se encuentra tremendamente devaluada por su historial criminal, sin embargo para nadie es un secreto que los fiscales en muchas partes del mundo, incluyendo República Dominicana, llegan a acuerdos de colaboración con personas de la calaña de Quirino, pues las informaciones que pueden proveer este tipo de personas pueden ser valiosas para realizar investigaciones sobre hechos delictivos.

No se trata de que haya  que creer lo que pueda informar Quirino y por el contrario, sus informaciones deben tomarse con una gran aprehensión, pero no pueden ser desechadas por las autoridades, que deben investigarlas, sea para descartarlas informándolo a la opinión pública para resarcir de alguna manera las honras perjudicadas, sea para confirmarlas e identificar las pruebas que permitan el inicio de acciones penales contra los responsables.

La Fiscalía del Distrito Nacional llegó a un acuerdo con Sobeida Félix Morel, en el que ésta ofreció información a las autoridades. ¿Significaba esto que debía creerse la información suministrada por ella? Para nada, pero la idea es tener información que conduzca a las pruebas que permitan formar un caso penal. Se supone que las reglas que imperan en este tipo de acuerdo implican que si las autoridades detectan la más pequeña mentira en las informaciones suministradas, el informante pierde de inmediato las ventajas que negoció a cambio de la información.

El caso del propio Quirino es bastante elocuente. Es conocido que Quirino llegó a un acuerdo con las autoridades norteamericanas. Prueba de ello es que varios de sus familiares fueron llevados a los Estados Unidos para protegerlos de posibles represalias debido a las informaciones que daría. Otra prueba es lo rápido que salió de prisión, en alrededor de diez años, un tiempo muy reducido  para ser un verdadero capo del narcotráfico y las toneladas de cocaína que admite trasegó a los Estados Unidos. Las informaciones que ofreció debieron ser investigadas y confirmadas aunque poco sepamos al respecto.

El camino a seguir en República Dominicana es muy claro: los hechos denunciados por Quirino deben ser investigados. ¿Qué se debe investigar?  Todos los detalles ofrecidos, por ejemplo, Funglode debe tener evidencia documental de la forma en que fue adquirida su planta eléctrica. Le bastaría hacerla pública y ofrecer esa información al ministerio público para despejar dudas, pues Quirino ofreció datos muy concretos como la capacidad de la planta y su precio.

Las fortunas de las personas denunciadas por Quirino, incluyendo militares, funcionarios públicos y del sector privado,  deben ser investigadas para determinar su origen, sin importar a cuál partido se les vincule, el PLD o el PRD.

La visita del presidente Medina al  presidente Fernández,  ocurrida este sábado pasado, puede ser criticada como una acción que persigue impunidad, pero desde el punto de vista político implica una señal de unidad entre los dos principales líderes del PLD.  En otras palabras, que el presidente Medina no aprovechará el mal momento que vive el presidente Fernández para terminar de hundirlo, aunque obviamente le ha sacado provecho a la visita, que lo presenta como el máximo líder de su organización.

La respuesta que este domingo dio el presidente Fernández a través de un comunicado de cinco párrafos, no es suficiente si desea evitar que la percepción pública le sea desfavorable, sobre todo en un año preelectoral. El tema no será olvidado por lo menos durante este y el próximo año, pues los partidos de oposición se encargarán de recordarlo durante la larga campaña electoral en marcha.

Para colmo el colega Carlos Balcacer, abogado de Quirino, quiso ayudar a los denunciados señalando que esa no era la voz de Quirino, y lo que hizo fue desayudar, pues después tuvo que admitir que sí era Quirino, pero además que le había aconsejado, momentos antes de su extradición, “no hables de Leonel – con los norteamericanos- para que no te hundas”. Todo el mundo se preguntará qué le habrá dicho Quirino a su abogado sobre Leonel Fernández, en esa época, para merecer tal consejo. Y nadie se enterará a  través de Carlos, que respetará el secreto profesional, pero ocurre que por lo visto Quirino seguirá divulgando información y además amenaza con regresar al país, que de hacerlo, el tema alcanzaría nuevamente un pico tal vez mayor que el alcanzado en los últimos días.

Por lo tanto, debería ser el presidente Fernández el más interesado en solicitar que se investigue la denuncia en forma exhaustiva y sin perder tiempo. Incluso debería comenzar a ofrecer datos que permitan desacreditar los hechos denunciados, como por ejemplo el de la planta de Funglode, cuya información debe estar en los archivos de esa fundación.

Lo más relevante de la denuncia de Quirino es que permite descubrir lo frágil que es el sistema de financiamiento de los partidos políticos, pues no importa de qué lado usted esté, si del PLD o de cualquiera otro partido, o de ninguno, como es mi caso, todos sabemos que hace tiempo que el dinero del narco se infiltró en los partidos con posibilidades de ganar unas elecciones, sin que tengamos mecanismos legales que permitan evitarlo o por lo menos descubrirlo. Esa es una de las principales razones por las que no se han aprobado las leyes electoral  y de partidos  políticos que obliguen a transparentar los fondos que se reciben del sector privado, con nombres, apellidos y montos.

Francisco Álvarez Valdez
Acento

sábado, 20 de septiembre de 2014

Ese perverso que pretende volver a la presidencia de la República ...


Ley de partidos ¿Para qué?
En Nueva York el entonces presidente de la República dijo en un encuentro con “compañeros” que disponía de 40 mil millones de pesos, 90 millones de raciones de alimentos para los pobres, y que además hablaría con Venezuela para que le aportara petróleo que le permitiera pavimentar calles en sectores populares para la campaña electoral en marcha de tal manera que el candidato de su partido “ganara” las elecciones.

Y así lo hizo. Los recursos del Estado fueron un factor fundamental para que Danilo Medina hoy sea presidente de la República. Ese perverso que pretende volver a la presidencia de la República creó un déficit de 200 mil millones de pesos para imponer un candidato. ¡Y no pasó absolutamente nada!

Es por esa razón que el PLD no quiere una ley de partidos. Es por eso que la JCE y el TSE están al servicio de ese partido, como lo prueba el apoyo vulgar a Miguel Vargas para destruir al PRD.

El Comité Político del PLD no le interesa una ley de partidos, ni una JCE y TSE autónomos. Quiere seguir actuando como “chivo sin ley” para las componendas, las trampas, los fraudes, el transfuguismo, etc. Y si al cabo de muchos años han presentado un mamotreto de proyecto es por la presión nacional e internacional. El PLD quiere seguir gastando el dinero del presupuesto en las campañas para su beneficio. No quiere leyes que lo aten, que sirvan para reclamar en los tribunales, ni para las denuncias en organismos extranjeros. Eso es todo.

En la República Dominicana el problema no es de falta de leyes, es de voluntad política para hacerlas cumplir. Leyes tenemos. Y muchas. Pero no se cumplen, ni hay autoridad que las haga cumplir. A menos, por supuesto, que no sea de su interés. ¿Quién cumple, por ejemplo, la Ley de Tránsito? ¡Nadie! ¿Quién combate la corrupción amparado en las leyes? ¡Nadie!

La ley, como la democracia, solo sirve si beneficia a los que gobiernan, a los que financian campañas electorales con dinero limpio o sucio, a los que deciden quién gana o quien pierde, que son los mismos que deciden quienes viven y quienes mueren, quienes van a las cárceles y quiénes no.

La democracia es buena, si me favorece, de lo contrario me burlo de ella, como hizo, por ejemplo, Miguel en el PRD durante la convención que terminó con su “escogencia” como “líder”, “presidente” y “candidato presidencial” al mismo tiempo con el respaldo absoluto de la JCE, el TSE y el Comité Político del PLD.

Todas las instituciones del Estado se emplearon a fondo para dividir al PRD y convertirlo en una entelequia inservible desde el punto de vista político, pero útil para los negocios del “líder”, “presidente” y “candidato”, Miguel Vargas.

La Constitución y las leyes facultan a la JCE supervisar y vigilar las convenciones de los partidos, pero se opuso en una acción que puso de manifiesto su complicidad con el Gobierno y con la perversidad representada por Miguel y sus secuaces. No es pues, un problema de ley, es de voluntad para cumplirla. Y de castigo para los que no las cumplen y para quienes no las hacen cumplir.

La Constitución (artículo 146) condena y castiga la corrupción. Pero a pesar de las denuncias y las evidencias, nadie ha sido investigado seriamente. Y nadie está preso por “robarse el país”, expresión por la cual estoy sometido a la justicia y por la cual seré condenado en las “altas cortes”.

La Ley de Partidos la aprobará, a regañadientes, la mayoría vergonzante que tiene el PLD en el Congreso, pero de nada servirá, como no sirven otras leyes, a menos que el pueblo las haga cumplir en las calles con barricadas si es preciso.

Juan Taveras Hernández (Juan TH)

viernes, 15 de agosto de 2014

Cleptocracia gobernante le tiene TERROR al Partido Revolucionario Mayoritario

    Suscripción de pacto por el PRD, PLD y PRSC.

Regla de oro sin el PRM
Sin la participación del Partido Revolucionario Mayoritario (PRM), el pacto suscrito por otras fuerzas para garantizar la gobernabilidad en los cabildos no representa ninguna regla de oro. Se trata más bien de una conspiración de los partidos de la Liberación Dominicana (PLD), Revolucionario Dominicano (PRD) y Reformista Social Cristiano (PRSC) contra la nueva fuerza política. A menos, por su supuesto, que se haya acordado garantizar al PRM el control de los cabildos que representa.

Tras responsabilizarlo de los conflictos que puedan ocurrir, el PLD había tomado la decisión de excluir al PRM de los acuerdos sobre los bufetes directivos de los cabildos.

Con ese propósito suscribió alianzas con el PRD y el PRSC para distribuirse el control de los ayuntamientos, incluidos aquellos en que los alcaldes y los regidores pertenezcan al PRM. Y todo, según el secretario de asuntos municipales del PLD, Ignacio Ditrén, en aras de hacer cumplir la “regla de oro de la municipalidad”.

Esa imposición, que no siempre se ha cumplido, ha sido con el evidente propósito de fortalecer al PRD. La incertidumbre vuelve a plantear la necesidad de que se apruebe la Ley de Partidos Políticos, con lo que se haría un aporte al equilibrio y la equidad, aunque tampoco sea la panacea para adecentar el ejercicio.

Radar
www.elnacional.com.do
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